CONPI | Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas

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Además de los encuentros subregionales que se realizarán en Florencia, San José del Guaviare y Coyaima, la IEANPE prepara un informe con visión territorial y balance de Gobierno de cara al X Aniversario de la firma del Acuerdo Final de Paz con perspectiva étnica.

La Instancia Especial de Alto Nivel de Pueblos Étnicos (IEANPE), a través de sus Vocerías Políticas y equipo técnico, terminó este viernes la primera fase de su encuentro interno que se desarrolla en Cali, en el marco de su plan estratégico para el seguimiento, verificación y monitoreo a la implementación del Capítulo Étnico del Acuerdo Final de Paz a nivel institucional, organizativo y territorial.

Durante el espacio, el equipo técnico fijó las bases para la elaboración de los boletines informativos por punto del Acuerdo de Paz con perspectiva étnica, incluyendo la salvaguarda substancial de Género, Mujer, Familia y Generación.

Entendiendo la importancia de incidir territorialmente, tanto los voceros como el Secretario Técnico y el equipo asesor de la Instancia, acordaron la realización de despliegues subregionales con los siguientes temas:

Para los días 11, 12 y 13 de junio, en Florencia- Caquetá se abordará el punto 1 (Reforma Rural Integral) y el punto 4 (Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito); ahora bien, para esos mismos días, en el municipio de Coyaima- Tolima, se aludirá el punto 2 (Participación Política) y el punto 6 (Verificación, Implementación y Refrendación).

De igual manera, para el próximo 12, 13 y 14 de junio, en San José del Guaviare, se hará seguimiento a la implementación del Punto 5 (Víctimas) y Punto 3 (Fin del Conflicto). Es menester señalar que, durante los despliegues subregionales se contextualizará a las comunidades y pueblos étnicos, la historia del Capítulo Étnico y de la IEANPE, así como su organización interna y funcionalidad.

El equipo técnico de la IEANPE prepara una estructura de informe de cara al X Aniversario de la Firma del Acuerdo Final de Paz, el cual contará con análisis cualitativos y cuantitativos de las gestiones de los Gobiernos presididos por Juan Manuel Santos, Iván Duque y Gustavo Petro, así como de los impactos políticos y dinámicas territoriales de los pueblos y comunidades étnicas.

Conoce el mandato político de la IEANPE ad portas de los 10 años de la firma del Acuerdo

El manifiesto político señala que la IEANPE debe proyectar prioridades estratégicas a largo plazo para identificar transformaciones estructurales pendientes, anticipar riesgos, construir consensos entre pueblos y orientar la interlocución institucional desde una visión propia.

La Instancia Especial de Alto Nivel de Pueblos Étnicos (IEANPE) presentó su mandato político y territorial de cara a su funcionalidad en los próximo 10 años, con el propósito de avanzar hacia el seguimiento a la implementación del Capítulo Étnico, así como de su incidencia en escenarios de paz a nivel territorial, nacional e internacional.

De acuerdo al documento construido y avalado por las Vocerías Políticas de la Instancia, las líneas clave a abordar son: 1. Transición de una Instancia de seguimiento hacia una Instancia de conducción estratégica; 2. Territorialización como condición de legitimidad y eficacia; 3. Acciones inmediatas como núcleo material de la implementación; 4. Observatorio de la IEANPE como instrumento político de verificación y exigibilidad; 5. Dimensión internacional como mecanismo de protección y fortalecimiento político; 6. Sostenibilidad institucional como garantía de continuidad; 7. Voceros políticos como conducción estratégica colectiva; 8. IEANPE como herramienta de protección territorial y movilización política.

Las Vocerías Políticas reiteran que entre las apuestas es convertir a la IEANPE en el principal colectivo de orientación estratégica, articulación territorial, verificación de compromisos, exigibilidad política y proyección internacional de la implementación étnica del Acuerdo Final de Paz.

Al mismo tiempo, se informa que la Instancia tendrá mayor presencia territorial en municipios PDET y no PDET y fortalecerá sus relaciones diplomáticas, con el objetivo de activar los mecanismos de exigibilidad y convertir el Capítulo Étnico en herramienta viva para la defensa de los derechos colectivos y la protección de los territorios.

“La segunda década de la IEANPE no requiere una redefinición jurídica ni una expansión artificial de sus competencias. Requiere desarrollar plenamente las capacidades políticas, territoriales, técnicas e internacionales que el propio Capítulo Étnico hizo posibles”, puntualiza el documento político.

Originalmente publicado en www.ieanpe.com

Este hecho se suma a la desaparición y secuestro de René Alfonso Garavito en el mes de septiembre de 2024.

La Instancia Especial de Alto Nivel con Pueblos Étnicos– IEANPE, creada en el marco del Capítulo Étnico del Acuerdo Final de Paz de 2016, expresa ante el país y la comunidad internacional su preocupación, dolor e indignación al cumplirse dos meses del asesinato de Reinaldo Campos, líder indígena del pueblo Makaguán, Presidente de la Asociación de Capitanías y Autoridades Tradicionales de Arauca– ASOCATA, organización constituida al amparo del Decreto 1088 de 1993 del Ministerio del Interior y legítima representante de las autoridades indígenas del departamento de Arauca.

El asesinato de Reinaldo Campos, ocurrido el pasado 7 de abril de 2025 en el sector conocido como “El Mordisco”, entre los municipios de Fortul y Tame, constituye una grave violación a los derechos humanos, a los derechos colectivos de los pueblos indígenas y a las garantías de participación y protección que el Estado colombiano está obligado a garantizar. A dos meses de este crimen, persisten la impunidad, la ausencia de resultados efectivos en las investigaciones y la falta de medidas integrales que protejan a las autoridades y comunidades indígenas de la región.

Este hecho se suma a la desaparición y secuestro de René Alfonso Garavito, integrante del pueblo Makaguán y miembro de ASOCATA, ocurrido en septiembre de 2024, evidenciando una situación sistemática de violencia contra quienes ejercen el gobierno propio, defienden los territorios ancestrales y promueven la construcción de paz en los territorios más afectados por el conflicto armado.

Desde la IEANPE advertimos que la situación del pueblo Makaguán y de las organizaciones indígenas de Arauca refleja el incumplimiento de las garantías establecidas en el Capítulo Étnico del Acuerdo Final de Paz y la persistencia de condiciones que ponen en riesgo la pervivencia física y cultural de los pueblos indígenas. La presencia de actores armados, las amenazas permanentes contra los liderazgos y la falta de respuestas efectivas por parte de las instituciones estatales continúan profundizando escenarios de vulnerabilidad y riesgo.

Por ello, exigimos al Estado colombiano:

  1. El esclarecimiento inmediato y exhaustivo del asesinato de Reinaldo Campos, identificando y sancionando a los responsables materiales e intelectuales.
  2. La adopción urgente de medidas de protección colectiva para ASOCATA, sus autoridades tradicionales y las comunidades indígenas bajo su jurisdicción.
  3. La convocatoria inmediata de una mesa de alto nivel con participación de las entidades competentes, las organizaciones indígenas y los mecanismos de seguimiento al Acuerdo de Paz, para abordar la situación de seguridad de los pueblos indígenas en Arauca.
  4. La implementación efectiva de las salvaguardas y garantías contempladas en el Capítulo Étnico del Acuerdo Final de Paz, así como de las órdenes emitidas por la Corte Constitucional para la protección de los pueblos indígenas en riesgo de exterminio físico y cultural.
  5. Garantías reales para el ejercicio de la autonomía, el gobierno propio y la protección de los territorios indígenas como espacios de vida, cultura, dignidad y construcción de paz.

Recordamos que cada autoridad indígena asesinada representa una pérdida irreparable para su pueblo y para el país. Con Reinaldo Campos no solo fue silenciada una voz comprometida con la defensa de su territorio y los derechos de su pueblo; también se afectaron procesos colectivos fundamentales para la pervivencia cultural, la transmisión de conocimientos ancestrales y la construcción de una paz estable y duradera.

La paz de Colombia será imposible mientras continúe la violencia contra los pueblos indígenas y mientras quienes defienden la vida, el territorio y la implementación del Acuerdo de Paz sigan siendo asesinados en la impunidad.



La Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas – CONPI, en ejercicio de la palabra colectiva, el mandato ancestral y el compromiso histórico con la defensa de la vida, los territorios y la dignidad de los pueblos originarios de Colombia, convoca a las comunidades indígenas, organizaciones sociales, procesos comunitarios y al pueblo colombiano a respaldar con esperanza y alegría con su voto la candidatura de Iván Cepeda y Aída Quilcué a la presidencia de Colombia, como una apuesta política que recoge las luchas históricas de nuestros pueblos y la construcción de un país con justicia social, ambiental y en paz. 

Nuestro respaldo se fundamenta en la necesidad urgente de avanzar hacia la consolidación de un Estado Plurinacional que reconozca plenamente la existencia, autonomía, gobierno propio y derechos territoriales de los Pueblos Indígenas. Este horizonte político implica fortalecer las Entidades Territoriales Indígenas – ETIS y las autonomías territoriales y cumplir el mandato constitucional de hacer grande este país a través del respeto a los usos, costumbres y territorios ancestrales de las más de 115 naciones y pueblos indígenas y originarios de la hoy llamada Colombia. 

Ratificamos como tercera parte en la mesa y coautores desde nuestras autoridades, la urgencia de la implementación integral del Acuerdo Final de Paz de 2016 y del Capítulo Étnico, priorizando especialmente la Reforma Rural Integral y tierras y territorios para los pueblos y comunidades indígenas, negras y campesinas, la participación política de los sectores históricamente excluidos, las garantías para el fin del conflicto y el compromiso de Estado con quienes han firmado y le han cumplido a la paz, la solución estructural al problema de los cultivos de uso ilícito con una perspectiva que incluya nuestras miradas ancestrales, el reconocimiento de las víctimas y el fortalecimiento del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, así como los mecanismos de implementación y verificación internacional. 

Consideramos indispensable transformar los obstáculos burocráticos que históricamente han limitado el reconocimiento y afirmación de los derechos de los pueblos indígenas ante el Ministerio del Interior, particularmente en materia de registro, reconocimiento territorial y garantías para el ejercicio de la autonomía. En concordancia proponemos ampliar y democratizar los escenarios políticos del movimiento indígena colombiano, reconociendo que no todos los pueblos y comunidades tienen representación en los espacios existentes. La diversidad organizativa y política de nuestros pueblos exige abrir nuevos caminos de participación y fortalecimiento de derechos colectivos. 

Dado que para muchos de nuestros pueblos a través del despojo territorial colonial “no llegamos a la ciudad, si no la ciudad llegó a nosotros” es fundamental en el nuevo gobierno la celeridad en la reglamentación y operativización de los Cabildos y Resguardos Coloniales y Tierra Urbana y de las Autoridades Ambientales Indígenas en todo el país, garantizando espacios efectivos de concertación, consulta y objeción cultural de acuerdo a los derechos ganados espiritual y legalmente en Colombia y en Instancias Internacionales. 

 Desde una revolución ética, reafirmamos la necesidad de revisar críticamente la toma de decisiones en el ejercicio de la política, evitar la concentración de poder y la entrega de avales a dedo y respaldamos la propuesta de Iván Cepeda y Aida Quilqué de luchar contra la Megacorrupción. En nuestra coherencia política como movimiento indígena, mantendremos una línea clara que permita fortalecer el control político y la representación legítima de los pueblos frente al Gobierno Nacional. En el ámbito político y democrático, consideramos fundamental revitalizar el papel de la mujer indígena en la vida política y comunitaria, reconociendo que la transformación profunda del país implica integrar el arte, los oficios, la cultura y las tradiciones que sostienen la economía, la espiritualidad y la vida colectiva de nuestros pueblos. 

En el campo educativo y cultural, proponemos construir junto al Ministerio de Educación una agenda nacional de lucha contra el racismo, la discriminación y la estigmatización permanente contra los pueblos indígenas. Colombia debe avanzar hacia una educación que supere la colonización mental y permita formar generaciones orgullosas de su herencia ancestral, su diversidad cultural y sus raíces históricas. Ya es tiempo de cuestionar de fondo el nombre de nuestro país que le hace homenaje al invasor Europeo y su legado de muerte en nuestro continente y lo que ha implicado para nuestros pueblos cargar con ese estigma. 

Creemos también en una revolución económica y social que fortalezca producción y la industrialización del agro desde la visión de los pueblos indígenas, apoyando experiencias comunitarias y cooperativas productivas como las desarrolladas en el Resguardo del Gran Cumbal, especialmente en procesos agrícolas y agroindustriales. Del mismo modo, impulsamos políticas claras de empleabilidad para las mujeres indígenas, reconociendo y fortaleciendo sus usos, saberes y prácticas tradicionales como motor de la economía comunitaria. El turismo social y comunitario cuando así lo consideren los pueblos, debe consolidarse como una alternativa económica sustentable, respetuosa de los territorios, las culturas y la autonomía de las comunidades. 

Reafirmamos también la urgencia de fortalecer los mecanismos de protección y autoprotección de las comunidades indígenas frente a las múltiples amenazas que continúan poniendo en riesgo la vida de líderes, autoridades y pueblos enteros. La paz debe traducirse en garantías reales para la permanencia en los territorios. Finalmente, hacemos un llamado a fortalecer los espacios de participación y formación política de niños, niñas, jóvenes, familias y generaciones futuras, entendiendo que el relevo generacional es fundamental para la continuidad de nuestros procesos organizativos y de resistencia. 

Por todo ello, la Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas – CONPI ratifica su decisión de acompañar y convocar al voto consciente y transformador por Iván Cepeda y Aída Quilcué, como una oportunidad histórica para avanzar hacia un país más justo, democrático, incluyente y verdaderamente plurinacional. 

Desde los Territorios Mayo 2026, ¡Por la vida, el territorio, la paz y la dignidad de los pueblos!


Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas de Colombia CONPI. 
 Contactos: conpicolombia2012@gmail.com - conpi.org@gmail.com Teléfonos: +57 323 4416534 +57 313 3102483 +57 312 7961309 https://conpicolombia.blogspot.com

 


Desde la Coordinaciónón Étnica Nacional de Paz -CENPAZ vocería de la Instancia de Alto Nivel con Pueblos Étnicos IEANPE para la implementación del Acuerdo de Paz de 2016, expresamos nuestro profundo dolor y rechazo ante el asesinato de Reinaldo Campos, líder indígena del pueblo Makaguan en Arauca, presidente de la Asociación de Capitanías y Autoridades Tradicionales de Arauca – ASOCATA, organización que integra la Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas CONPI.

Según información de medios de comunicación regional , el hecho ocurrió en la tarde de este martes 7 de abril en el sector conocido como El Mordisco, sobre la vía entre Fortul y Tame, en el departamento de Arauca en un territorio con fuerte presencia del ELN y otras organizaciones armadas.

Este hecho no es aislado y se suma a la Desaparición y Secuestro de René Alfonso Garavito del mismo pueblo y miembro de ASOCATA, acaecido en septiembre de 2024.  A nivel nacional y desde CENPAZ vemos que hace parte de una violencia sistemática que se ha ensañado contra quienes ejercen el gobierno propio, protegen la vida y defienden el territorio. El asesinato de Reinaldo Campos representa una grave afectación al tejido comunitario, a la pervivencia cultural del pueblo Makaguan y al ejercicio de la autonomía territorial en Arauca.

Los territorios indígenas continúan siendo escenarios de disputa en el marco del conflicto armado y de múltiples intereses que desconocen la autoridad de los pueblos, generando amenazas permanentes contra sus liderazgos, sabedores y estructuras organizativas. Esta situación profundiza el riesgo de exterminio físico y cultural que la Corte Constitucional ha advertido, reconociendo a los pueblos indígenas como sujetos de especial protección constitucional.

Ante este grave hecho, exigimos:

1.  El esclarecimiento inmediato del asesinato de Reinaldo Campos, mediante una investigación seria que dé con los responsables materiales e intelectuales.

2.  Citar de manera urgente una mesa nacional con la Defensoría del Pueblo, la Presidencia de la República, la Consejería Comisionada para la Paz, la Unidad de Implementacion del Acuerdo de Paz y el Comité Internacional de la Cruz Roja -CICR para tratar mecanismos claros de protección para ASOCATA.

3.  La implementación de medidas de protección colectiva con enfoque territorial, que fortalezcan a ASOCATA, sus autoridades tradicionales y su ejercicio de gobierno propio en el territorio.

4.   Garantías reales para la protección de los territorios indígenas con jurisdiccion de ASOCATA como espacios de vida, cultura y paz, libres de la presencia de actores armados y de dinámicas que vulneran la autonomía de los pueblos.

5.  El cumplimiento de las obligaciones del Estado frente a la protección integral de los pueblos indígenas, respetando sus formas propias de organización, justicia y control territorial.

 

Cada liderazgo asesinado debilita los procesos comunitarios y profundiza las afectaciones sobre los planes de vida, la transmisión de saberes y la defensa del territorio como base de la existencia colectiva.  Reynaldo como presidente de ASOCATA infructuosamente busco acercamientos a los encargados de la política de Paz del Gobierno Nacional sin resultados para salvaguardar su vida y la de su pueblo y no podemos dejar que esto siga pasando en impunidad.

La paz en Colombia pasa necesariamente por el respeto a los territorios indígenas, el reconocimiento pleno de sus autoridades y la garantía de su pervivencia como pueblos.

 

Con profundo respeto y en esperanza por la Paz,

 

Coordinación Étnica Nacional de Paz – CENPAZ

Somos CENPAZ: CONPI - CONPAZCOL - FEDEMICHOCO- CONAFRO


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