Desafíos y oportunidades para la paz territorial en Colombia. Junto a: Luz Mery Panche, Juanita Goebertus, Sandra Ramírez y Susana Cifuentes. Moderado por Jorge Andrés Forero González.
Héctor Marino Carabalí y Yanette Bautista conversan con los embajadores de Irlanda, Alison Milton, el nombre de la embajadora de Irlanda y de Alemania, Peter Ptassek, sobre la forma en que la comunidad internacional puede ayudar a detener las amenazas y asesinatos de quienes defienden causas sociales.
La planta de coca está integrada plenamente en la cultura de la mayoría de los pueblos indígenas desde hace milenios. Posee funciones medicinales y analgésicas e históricamente se ha usado como ofrenda durante los rituales, para mejorar el estado físico, quitar el hambre y el sueño, facilitar el aclimatamiento a las alturas, para el mambe y como suplemento alimenticio por sus ricas propiedades vitamínicas, Además, en la cosmovisión indígena también entraña una importante función social.
Defensores de Paz es una búsqueda de líderes sociales para que cuenten sus experiencias de trabajo comunitario y político. Es una plataforma para la visibilización y denuncia de las violaciones de derechos humanos que padecen en el marco de una sistemática persecución y ataque contra sus familias, movimientos y pueblos. Esta es una historia de paz. Otro de los reparos fue formulado por el dirigente cívico afrocolombiano Héctor Marino Carabalí Charrupí, quien explicó que las comunidades no requieren medidas coercitivas o policivas, o centradas exclusivamente en el componente de protección, sino que se debe atender la mitigación de los factores de riesgo con medidas preventivas que eviten la materialización del riesgo advertido.
Primer encuentro entre Jean Arnault y Los integrantes de la instancia Especial de Pueblos Etnicos para una apertura de relación y construcción de agenda conjunta para trabajar en la implementación, seguimiento y verificación del Acuerdo de Paz. Agosto 2018
Explican Luz Mery Panche Chocue CONPI Coordinacion Nacional de Pueblos Indigenas y Rodrigo Castillo CONPAZ Comunidades Haciendo Paz en los Territorios
Vocer@s Instancia Especial de Alto Nivel de Pueblos Etnico por CENPAZ
En el marco de la Semana por la Paz, La Universidad Javeriana con su Maestría en estudios de Paz y Resolución de Conflictos realizó el panel con Lideres y Lideresas que se encuentran en los Territorios Construyendo Paz. Desde la Plataforma CENPAZ fueron invitados Luz Mery Panche y Hèctor Carabalì
Diálogo en clave de balance sobre el proceso de construcción del Plan de Acción en Derechos Humanos: logros, retos y oportunidades entre el Consejero Presidencial para los Derechos Humanos y diversos sectores y actores de la sociedad civil y comunidad internacional.
Durante un año, dos cineastas estadounidenses y un productor colombiano siguieron los pasos de dos defensores de derechos humanos amenazados de muerte en el Norte del Cauca: Feliciano Valencia, líder indígena nasa, y Héctor Marino Carabalí, líder afrodescendiente.
Tiempo: 20:45 minutos
Un documental de:
Directores: Emily Wright / Tom Laffay
Productor: Daniel Bustos Echeverry
Video del Conversatorio - El abordaje interétnico intercultural en la implementación de los acuerdos
de Paz, realizado en la sede principal de la Universidad Santo Tomás, cuyo objetivo se centró en el análisis de las experiencias de los territorios interétnicos en el marco de la actual transición política, social, cultural, económica y territorial del conflicto armado en Colombia.
Reproducimos y agradecemos el video de CNC Choco que acompaño el lanzamiento de la Coordinación Etnica Nacional de Paz.
Declaración de pueblos y organizaciones indígenas, negras, afrocolombianos raizales y palenqueras desde el Quibdó,Chocó, territorio de paz
Las y los delegados indígenas y afrocolombianos provenientes de la Colombia profunda, principalmente de las regiones que han padecido del conflicto social y armado y que pasado el 2 de octubre votamos mayoritariamente por el SÍ a la paz, nos reunimos los días 14 y 15 de octubre de 2016 en la ciudad de Quibdó con el objetivo de construir un movimiento étnico por la paz de Colombia que garantice la defensa y promoción de los derechos políticos, económico, culturales, ambientales y sociales de las comunidades indígenas, negras, afrocolombianos raizales y palenqueras y que abogue por la defensa y la implementación de los acuerdos de La Habana y otros proceso de fin del conflicto social y armado para la construcción de la paz con justicia social en nuestros territorios. Como pueblos y organizaciones movilizados por la paz declaramos:
1. Como víctimas del conflicto social, político y armado que desangra nuestros territorios, instamos al gobierno nacional y a las FARC-EP, a persistir en el acuerdo firmado y dar inicio a la implementación de los acuerdo de La Habana.
2. Ratificamos el compromiso de nuestras comunidades por la paz, y nos negamos a que nuestros territorios continúen siendo escenario, de confrontación y guerra. En las calles de Quibdó el 14 de octubre marchamos masivamente respaldando los acuerdos y exigiendo su implementación ya.
3. Rechazamos las mal intencionadas propuestas de los sectores políticos que se abanderan de la renegociación los acuerdos para eliminar puntos negociados que favorecen a las comunidades del sector rural en y en especial el capítulo étnico de los acuerdos firmados.
4. Condenamos las palabras racistas de desprecio del expresidente Álvaro Uribe, hacia los pueblos étnicos y su participación en los acuerdos.
5. Apoyamos, acompañamos y nos solidarizamos con las diferentes iniciativas de movilización de los diferentes sectores sociales del pueblo colombiano que exigen la implementación de los Acuerdos Ya
6. Llamamos a toda la población colombiana a defender el derecho constitucional a la paz y a reafirmar los acuerdos de paz con la FARC-EP y respaldar el proceso en curso con el ELN.
Por los derechos de todas y todos damos por constituida la Coordinación Nacional Étnica Nacional de Paz(CENPAZ), como instancia de participación de las comunidades étnicas del país, representadas en los pueblos negros, afrocolombianos, raizales, palenqueras e indígenas.
Dado en Quibdó, territorio de paz, a los 15 días del mes de octubre de 2016.
Coordinación Nacional Étnica Nacional de Paz- CENPAZ
Nada informaron los grandes medios de comunicación sobre la Movilización por la vida, la dignidad, el territorio y la Paz con Justicia Social en el Pacífico que el 21 de julio se tomó a Guapi por mar y río, con delegaciones de departamentos de Valle, Cauca y Nariño
La Movilización
por la vida, la dignidad, el territorio y la Paz con JusticiaSocialen el Pacífico reunió a cerca de 2.000 personas que por mar y río llegaron al municipio de Guapi el 21 de julio, dos meses después del bombardeo contra la guerrilla de las Farc que provocó el rompimiento de la tregua unilateral declarada por este grupo insurgente.
“Cese
bilateral al fuego” y “Paz con Justicia Social” son algunas de las exigencias de
las comunidades de la Costa Pacífica que quedaron consignadas en el siguiente
video, con imágenes y testimonios que denuncian la violación de derechos
humanos por parte del Gobierno y la necesidad de poner fin a la guerra a través
del logro de la Paz con Justicia Social.
En la asamblea se abordaron un amplio número de temas, que fueron discutidos en un ambiente de respeto, fraternidad y cordialidad durante los tres días en que estuvimos reunidos los distintos delegados nacionales, en una acogedora finca que adquirieron recientemente tras sus luchas, la Asociación Abelino Ul, del pueblo NASA, en Santander de Quilichao.
II ASAMBLEA NACIONAL DE DELEGADOS DE LA COORDINACION NACIONAL DE PUEBLOS
INDIGENAS DE COLOMBIA CONPI
SANTANDER DE QUILICHAO 11,12 Y 13 DE DICIEMBRE DEL 2014
DECLARACIÓN
POLÍTICA
La
Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas (CONPI) adscrita al Movimiento
social y político Marcha Patriótica, llevó a cabo con éxito su segunda asamblea
nacional de delegados.
En
esta importante asamblea participaron doce (13) pueblos originarios de las más diversas
etnias y regiones de Colombia que hacen parte de 110 organizaciones,
procedentes desde la Guajira hasta el Caquetá, de Arauca hasta el Cauca, del
Choco hasta la Amazonia.
Entre
los cabildos, asociaciones, asentamientos, y líderesde los pueblos originarios que asistieron a
este histórico encuentro están, los WAYU (Guajira), los ARUHACO (Sierra nevada
de Santa Marta), los ZENÚ (Sucre), Embera Katío (Córdoba) los EMBERA Chami
(Valle), los WAUNAN (Chocó), los PASTO (Nariño), los NASA (Cauca, Valle, Meta y
Caquetá), los MISAK (Cauca), los PIJAO (Tolima), JITNU (Arauca), Wiwa (Guajira).
En
la asamblea se abordaron un amplio número de temas, que fueron discutidos en un
ambiente de respeto, fraternidad y cordialidad durante los tres días en que estuvimos
reunidos los distintos delegados
nacionales, en una acogedora finca que adquirieron recientemente tras sus
luchas, la Asociación Abelino Ul, del pueblo NASA, en Santander de Quilichao.
En
el primer día de la agenda de trabajo se discutieron los recientes decretos del
Gobierno Nacional (N° 1953 del 2014), y (N° 2333 del 2014) que establecen, el
uno, un régimen especial con el fin de
poner en funcionamiento los Territorios Indígenas respecto de la administración
de los sistemas propios de los pueblos indígenas. Y el otro, los mecanismos para la protección y
seguridad jurídica de las tierras y territorios ocupados o poseídos
ancestralmente y/o tradicionalmente por los pueblos indígenas.
Para
los delegados de los pueblos indígenas a la Asamblea, estos decretos contienen múltiples
incongruencias que generan dudas a la
hora de su aplicabilidad, al punto que se acordó rechazar dichos decretos a
través de una denuncia pública por medio de un comunicado que manifieste la
preocupación sobre la forma como se construyeron y reglamentan los decretos
sobre autonomía, educación, territorios, cultura, salud, etc., proponiendo
además nuevas formas de pensar la territorialidad indígena de acuerdo a los saberes
y experiencias de los pueblos indígenas.
Así
mismo, consideramos que el decreto 2333, no define conceptos como: territorio,
tierra, colono, república, ancestralidad, derecho propio, ley de origen,
derecho de terceros, entre otros. Sólo se habla en él de seguridad jurídica y
no involucra aspectos de productividad y soberanía alimentaria para la
pervivencia y permanencia en el territorio y menos de autodeterminación de los
pueblos. El decreto no fue consultado con las bases, resguardos, cabildos, comunidades,
asentamientos y organizaciones, asunto que es fundamental para nosotros. Además
es ambiguo y contradictorio en relación con la ley de baldíos y su aplicación,
entre otras críticas que le hacemos a este decreto.
Las preguntas que nos hacemos los asambleístas al respecto son: ¿Cuál va ser el papel concreto de las instituciones estatales (ministerios, Incoder, y demás) y
su capacidad real para proteger los derechos a la territorialidad de los
pueblos indígenas? ¿Qué va a pasar con los pueblos indígenas que no tienen
tierras y de cara al nuevo plan de desarrollo 2015 – 2018? ¿Por qué el decreto
no hace referencia a la adquisición de territorio? entre otras preguntas.
En
el segundo día de la agenda, discutimos el tema de los Derechos Humanos y la
justicia propia, debate que hoy están dando los cabildos y resguardos indígenas
en todo el país, a raíz de la tendencia de algunos cabildos, resguardos y
autoridades a hacer justicia propia sosteniendo que se basan en los usos,
cultura y costumbres de las comunidades a través de sus luchas, resistencia e
historia, pero que en muchos casos han llegado a condenar injustamente
indígenas, y en otros hay autoridades indígenas que bajo la pretendida
neutralidad y autonomía terminan de aliados de los aparatos de seguridad del
Estado.
Por
eso hoy, en muchas comunidades y resguardos nos preguntamos hacia dónde van
algunas autoridades indígenas en la aplicación de la jurisdicción y justicia
propia, cuando están colaborando con la justicia ordinaria y Estatal, cuando se
entrega a miembros de comunidades indígenas que violan la normatividad
ancestral, a las autoridades de justicia de un Estado que históricamente nos ha
sometido, expropiado y reprimido. ¿En dónde queda la autonomía y neutralidad de
las autoridades y guardias indígenas que aplican formas de justicia que
envilecen y humillan a indígenas que son condenados a largas penas y
humillantes castigos, en muchos casos, por falsos señalamiento y acusaciones?
¿Cuál va ser la justicia propia y alternativa que va a regir los resguardos y
cabildos para que no caiga en manos de quienes hoy han roto con la neutralidad,
en un país y unos territorios en contexto de conflicto armado? sobre la
justicia propia sostenemos, que estamos
de acuerdo con la práctica tradicional que sea acorde con nuestras costumbres,
recordemos que en la cosmovisión indígena no existe el encierro del cuerpo como
forma de castigo.
En
la tarde del viernes y la mañana del sábado, presentamos informes de lo que se ha
hecho hasta ahora en la CONPI a nivel nacional, y posteriormente se
escucharoninformes regionales y
departamentales. Luego se avanzó en la discusión sobre la plataforma, los
principios, el carácter y la estructura que se dará la CONPI a nivel nacional y
regional.
Finalmente,
se trabajó en la proyección y plan de trabajo de la CONPI para el año 2015.
Entre lo acordado para la proyección y la agenda se decidió: realizar el
Congreso de la CONPI el 12 de octubre del 2015, en Natagaima, Tolima.
Fortalecer y ampliar el equipo nacional de coordinadores de la CONPI, con los
12 delegados de losdepartamentos propuestos
por los asistentes de la II asamblea. Participar del paro nacional que acuerde
la Cumbre Nacional Agraria, donde tiene participación la CONPI con un delegado.
Ratificar los cinco voceros nacionales ante el COPAN, de Marcha Patriótica.
El
espíritu de trabajo, discusión y decisión de los y las delegadas a la exitosa
asamblea de la CONPI, estuvo siempre acompañado de alegría, respeto, sinceridad
y el ineludible compromiso de fortalecernos, posicionarnos y proponer para
Colombia una coordinación nacional indígena que realmente luche por los
intereses y problemas de los pueblos indígenas desde las bases, pero eso sí,
articulados al conjunto del movimiento popular, como lo viene haciendo la
Marcha Patriótica en los distintos escenarios de unidad, lucha y
resistencia.
Hubo
también tiempo para expresar solidaridad con nuestros presos políticos y
rechazo por la persecución y señalamiento sistemático contra Marcha Patriótica
y el movimiento popular.
La
segunda asamblea nacional de delegados de la CONPI, estuvo clausurada por el compañero
presidente de la organización Avelino Ul, quien invito a continuar en el
fortalecimiento de todas las organizaciones que hacen parte de la CONPI y
además invito a mantener viva la memoria de todos los dirigentes que han dado
su vida por defender la causa indígena.
Por la vida, la dignidad y defensa de nuestros territorios los Consejos comunitarios y cabildos indígenas del Bajo Atrato, Cacarica, Chocó, y su ejemplo de dignidad, organización, resistencia y retorno a sus territorios ancestrales son un signo de los nuevos vientos que soplan desde las comunidades más profundas de la geografía, anunciando que el cambio es posible en Colombia.
El mes de
agosto del 2013, se llevó a cabo el Encuentro de la Coordinación Nacional de
Pueblos Indígenas (CONPI), en el Resguardo de la comunidad Kwet Wala, de
la vereda La Fría en el municipio de Pradera del Valle del Cauca. Delegaciones
de diversas organizaciones indígenas del departamento y representantes
nacionales se dieron cita para conformar la Coordinación Nacional de
Pueblos Indígenas, Capítulo Valle del Cauca, atendiendo las diferentes
problemáticas sociales, culturales y organizativas por la que atraviesan estas
comunidades.
Unai fue a
Colombia, y por poco no se recupera de lo que vio y filmó. Recuerdo cuando me
contó que ya tenía ese testimonio listo para ser mostrado, pero, ¿dónde? ¿En
qué sala? ¿A quién le podría importar el tema? Quería hacer copias y
regalarlas. Pero el contenido de su obra es tan humanamente terrible y, en
especial, honesto, que ha ganado ya varios premios internacionales.
Un documental de Unai Aranzadi
2014/
Julio 22/ Derechos Humanos/ Por: Hernando Calvo Ospina
Más
me informo, y las cifras y el horror me lo confirman: quizás no ha existido en
la historia humana un Estado tan violento como el colombiano. Tan solo desde la
década de 1980, se contabilizan 5 millones de desplazados, más de 100.000
desaparecidos, 3.000 sindicalistas asesinados, y un promedio de 10.000
asesinatos con tinte político al año. Cifras que superan la criminalidad que
vivieron los países del cono sur latinoamericano bajo las terribles dictaduras
de los años 1960 y 1980.
Recordemos
que Colombia, aparentemente, es una democracia. Lo dicen la ONU y otras
organizaciones internacionales de derechos humanos: la casi totalidad de
muertes son producidas por agentes del Estado y sus paramilitares. La inmensa
mayoría de asesinados no son guerrilleros ni sus posibles colaboradores. Bien
lo expresa Unai Aranzadi, el director del documental La Colombia invisible: “Si
superponemos el mapa de la presencia de las multinacionales y de los grandes
megaproyectos económicos, sobre el mapa de la presencia paramilitar, veremos
que coinciden perfectamente.” Además de tener más efectivos en sus Fuerzas
Armadas que cualquier otro país de América Latina, se calcula que 20.000
paramilitares están bajo su mando, sembrando el terror, haciendo el trabajo
sucio y financiándose con el tráfico de cocaína. El trabajo de Unai se titula
La Colombia invisible porque muestra una Colombia que no existe para los
grandes medios hegemónicos de comunicación. Ellos relegan a la insignificancia
el dolor y la muerte de miles y miles de humanos, quizás porque casi todos son
pobres. Nada importa que se descuarticen mujeres, bebés, adolescentes y
ancianos a machete o motosierra; que para desaparecer los cuerpos sean
arrojados a lagunas repletas de cocodrilos, criados para tal fin, o quemados en
incineradores, como lo hizo el nazismo. Hace pocos años se encontraron más de
dos mil cadáveres en una fosa: el Ejército nada sabía, aunque pocos metros la
separaban de una instalación militar. Esto no existe para el mundo, porque la
gran prensa oculta o tergiversa. O las dos cosas. Unai fue a Colombia, y por
poco no se recupera de lo que vio y filmó. Recuerdo cuando me contó que ya
tenía ese testimonio listo para ser mostrado, pero, ¿dónde? ¿En qué sala? ¿A
quién le podría importar el tema? Quería hacer copias y regalarlas. Pero el
contenido de su obra es tan humanamente terrible y, en especial, honesto, que
ha ganado ya varios premios internacionales.
Cuando
vi el documental me volvió a doler mi Colombia, repleta de riquezas como pocos
países en el mundo, y con millones de sus gentes que huelen a pobreza y
sufrimiento. Pero que ante cualquier esperanza de una vida mejor sonríen
optimistas.
Hernando
Calvo Ospina, periodista colombiano. Autor de Colombia, laboratorio de
embrujos. Democracia y terrorismo de Estado, prólogo de Ignacio Ramonet,
Foca, Madrid, 2008
Estos hechos son
de suma gravedad, al punto que estaríamos hablando de la configuración del
‘paramilitarismo informático’ en Colombia, una realidad que hoy pretende
ocultarse al presentar el tema como una disputa de poder entre el gamonalismo
uribista y las élites que respaldan al presidente Santos.
Hacker ecuatoriano Daniel Bajaña en la Sala de Redacción de PaZífico Noticias
El
cierre del DAS
(Departamento Administrativo de Seguridad) no terminó con las interceptaciones
ilegales y el espionaje contra la oposición política en Colombia. Casos como
los de ‘Andrómeda’
y el hacker Andrés Sepúlveda, son solo el comienzo de la descentralización de una estrategia
de guerra que busca desvincular a los organismos de seguridad del Estado con
actividades ilícitas, al igual que la creación del paramilitarismo pretendía,
entre otras estrategias, limpiar la imagen de los Fuerzas Militares que en
forma directa asesinaban a la oposición política y la población civil.
Sin
embargo, del mismo modo que el paramilitarismo jamás dejó de contar con la
complicidad del Estado, con el cierre del DAS el espionaje tampoco se
desvinculó de los organismos de seguridad del Gobierno colombiano.
Estos
hechos son de suma gravedad, al punto que estaríamos hablando de la
configuración del ‘paramilitarismo informático’ en Colombia, una realidad que
hoy pretende ocultarse al presentar el tema como una disputa de poder entre el gamonalismo
uribista y las élites que respaldan al presidente Santos.
Que
el derrotado candidato de la extrema derecha Oscar Iván Zuluaga ocupe la
atención de los casos de espionaje, luego de revelados los videos que lo
involucran a él y a su hijo con el hacker Andrés Sepúlveda, es solo parte del
ocultamiento de información mucho más valiosa que testigos claves deberían aportar
sobre las actividades de interceptación ilícita que mantienen un común
denominador: atacar a la izquierda y la oposición política colombiana.
El
hacker ecuatoriano Daniel Bajaña, hoy detenido por sus vínculos con Andrés Sepúlveda,
podría constituir una pieza clave en el asunto. Varios de sus correos fueron
interceptados y revelados por PaZífico Noticias el 4 de junio, y en ellos se aprecian las tareas encomendadas al
hacker contra la oposición política. En uno de los correos se detalla lo
siguiente:
“ya estuve haciendo adelantos
jrcominde@hotmail.com es un opositor verraco quizás con contactos con las farc,
kata.parejaro@hotmail.com es una opositora que parece la familiar de alguien,
quizás es infidelidad, el opositor jrcominde, maneja cosas fuertes contra el
gobierno y también vale la pena borrar información”. (Ver correo)
El
correo es del 13 de octubre de 2013, mucho antes que salieran a la luz pública el
caso Andrómeda y las actividades ilícitas de Andrés Sepúlveda. El trabajo de espionaje
e interceptación ilegal lo realizaba Bajaña para quien nombra como “mi Mayor
Carlos”, y en cuyo correo también figura como Andrés Vélez. Para este oscuro
personaje, el ecuatoriano además realizaba tareas informáticas para el CTI de
la Fiscalía (ver correo), hechos que indican que personas vinculadas a los organismos
de seguridad del Estado mantienen relación con los hackers que sirven al paramilitarismo
informático.
Otra
persona de alto rango estaría vinculada con Bajaña, identificada como ‘Lord x’,
y a quien el hacker también se refiere como “mi mayor”. El siguiente correo es del 7 de mayo de 2014,
casi siete meses después de establecidos los primeros contactos con ‘Andrés
Vélez’:
“mi mayor manténgame al tanto cuando me llame
hábleme de capacitación etc. no hable de interceptación anti delincuencia, me
gustaría si puedo ir a Palmira a hablar con el Capitán, ya que no tengo nada
que ocultar...”.
(Ver correo)
Aunque
estos son correos ya difundidos, poco –o nada– se dice sobre lo que realmente significan:
la prueba fehaciente del espionaje orquestado contra la izquierda y la oposición
política en Colombia, y cuya tarea se encomienda a hackers pagados a sueldo que
actúan con la complicidad, o la dirección, de los organismos de seguridad del
Estado
Pero
no todos los correos han sido revelados. Uno nuevo, y que pasó desapercibido por
los medios de comunicación, establece una relación entre ‘Lord x’ y ‘Andrés
Vélez’, oscuros personajes vinculados al paramilitarismo informático desde
tiempo atrás.
“Bendiciones seguir avanzando mañana
para mi mayor J, y ver como llego a Cali, y ya está listo el módulo de infección,
web y apenas se carga la ppt solo activa la macro apenas ejecute la diapositiva
el virus se ejecuta”.
(Ver correo)
El
correo describe un tipo de virus que se instala a través de una aplicación de
Power Point, sin embargo su importancia radica en la fecha de envío y a quienes
va dirigido en forma simultánea:
Como
se observa, cumplida la tarea de creación del virus, de inmediato es reportada
a ‘Lord x’ y ‘Andrés Vélez’ (to: Lord x Andresd Vélez). Esta revelación
constituye un dato de valor incalculable, puesto que establece que los dos
personajes trabajaban conjuntamente en el mismo proyecto de espionaje e
interceptación ilegal, un dato que se complementa con la fecha del correo, octubre
17 de 2013, porque indica que sus actividades no estaban necesariamente relacionadas
con Andrés Sepúlveda. ¿Qué quiere decir esto? Sencillo, que el paramilitarismo informático
viene implementándose desde tiempo atrás contra la izquierda, la oposición
política, los movimientos sociales, las organizaciones de derechos humanos y el
periodismo independiente, y que los casos de Andrómeda y Andrés Sepúlveda son
solo apartes hoy visibles, o fragmentos de un proyecto de guerra cuyas
proporciones desbordan ampliamente las revelaciones
del silencio cómplice y sumiso de los hackers.
Es claro que el ejercicio del periodismo demanda conocer o acercarse a una interpretación responsable de la realidad. Y cuando ello ocurre, la presentación de los hechos debe ser cercana a esa interpretación, algo que no ocurrió si tomamos como medida de verificación los 660 casos de violaciones a los Derechos Humanos y los prisioneros políticos que hoy desconoce la opinión pública.
Durante
el Paro Agrario y Popular el periodismo tuvo como reto cubrir su desarrollo desde
el interior de los hechos, y no desde los costados de la versión oficial que
niegan y tergiversan la realidad. El reto significó, por tanto, enfrentarse internamente
como periodistas, es decir, interrogarse a diario no solo por la forma en que
narramos los hechos, sino también preguntarnos sobre el porqué de la necesidad
de hacerlo.
Lo
última pregunta implica el derrumbe de la barrera imaginaria que separa al
periodista del involucramiento con su realidad. 660 casos de violación a los
Derechos Humanos cometidos por la Fuerza Pública, 837 detenidos, 21 personas
heridas por arma de fuego, 52 casos de ataques indiscriminados a la población
civil, y 12 manifestantes asesinados durante el Paro, hacen de esa barrera algo
insostenible.
La
barrera se vuelve imaginaria, puesto que el desconocimiento de estas cifras, la
falta de difusión masiva para su debate público, demuestran que durante el
cubrimiento la política editorial de las corporaciones mediáticas fue presentar
el Paro desde los costados, y no desde el interior de sus protagonistas que hoy
cuentan con varias decenas de prisioneros políticos en las cárceles
colombianas.
Es
claro que el ejercicio del periodismo demanda conocer o acercarse a una
interpretación responsable de la realidad. Y cuando ello ocurre, la
presentación de los hechos debe ser cercana a esa interpretación, algo que no
ocurrió si tomamos como medida de verificación los 660 casos de violaciones a
los Derechos Humanos y los prisioneros políticos que hoy desconoce la opinión
pública.
Son
estos hechos los que evidencian que la barrera imaginaria que algunos han
denominado como “objetividad” o “imparcialidad”, dentro de un contexto de
confrontación política e ideológica se torna insostenible, en tanto que es una
guerra elevada y tecnificada a diario en el escenario mediático.
Es
en este otro escenario de la guerra donde infinidad de periodistas han tomado
partido por el lado de la injusticia. El Paro Agrario y Popular dejó clara esta
situación. Pero por fortuna también dejó claro la existencia del periodismo
independiente y el trabajo de los medios de comunicación alternativos y
populares que se adentraron al interior de los hechos y sus protagonistas,
haciendo evidente otras historias que los periodistas de la injusticia trataron
de ocultar.
Dentro
de este contexto político e ideológico términos como “objetividad” e “imparcialidad”
se tornan, entonces, en chantaje y forma de control para impedir el involucramiento
del periodismo en la defensa de los intereses colectivos de la sociedad. Sabemos
que objetividad e imparcialidad no son política de los medios privados de
comunicación convertidos, hoy por hoy, en corporaciones mediáticas donde sus periodistas
tergiversan y esconden la realidad de los hechos para favorecer intereses
económicos y políticos de quienes gobiernan en contra del pueblo colombiano.
El
periodismo no puede ser visto sin el periodista, o dicho de otro modo, sin el
sujeto que de una u otra manera se involucra con su realidad, y que tomando
partido por la injusticia o en contra ella, afecta su entorno por medio de las
herramientas de su profesión. Por ello resulta ingenuo pensar que el periodismo
nació por la necesidad de informar en forma desinteresada. Quienes informan o
presentan un hecho siempre han tenido y tendrán un interés, y corresponde a la
sociedad analizar si ese interés, y la forma como se presentan los hechos, son
de condenar por la infamia que los define, o de aplaudir por la seriedad investigativa
y el propósito de bien común para la sociedad.
Lo
anterior es quizá la única forma posible de presentar el siguiente documental, porque,
además de constatar las graves violaciones a los Derechos Humanos sufridas por
los manifestantes, también nos sumerge en estos debates del periodismo que aún
no terminan. A ustedes les va a pasarlo mismo lleva por nombre esta
producción audiovisual, fruto del cubrimiento realizado por la Comisión Departamental de Comunicaciones de la Marcha Patriótica y la Red de Medios Alternativos y Populares
(REMAP).
De
inicio a fin acompañamos el Paro Agrario y Popular en el Valle del Cauca, lo
cual significó que el 70% de nuestros equipos fueran robados por la Fuerza
Pública y que seis de nuestros compañeros terminaran detenidos. Estas y otras violaciones
a los Derechos Humanos, todavía más graves, quedaron registradas en el
siguiente documental, con imágenes inéditas que constituyen un testimonio para
la memoria de un país que requiere cambios profundos en su estructura para finalizar
la guerra y dar inicio a la Paz con Justicia Social.
Producción: Mesa Agropecuaria y Popular de Interlocución y
Acuerdo (MIA) del Valle del Cauca. Cubrimiento
y realización: Comisión Departamental de Comunicaciones Marcha Patriótica,
Red de Medios Alternativos y Populares (REMAP). Guión y edición: Alexander Escobar. Caricatura: Vladdo. Música: La Sancocho Orquesta. Archivo:
Independencia TV, Radio Independencia, rpaSUR, Punto Crítico, Cable Noticias, Hispan
TV, La Sancocho Orquesta, Red de Derechos Humanos ‘Francisco Isaías Cifuentes’,
90 Minutos, Noti5, CNC Palmira, CNC Tuluá, Súper Noticias del Valle, El País, Caracol
Noticias.