Publicado en "Justicia y Paz"
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Compartimos a continuación la Declaración política del Primer encuentro departamental de las Organizaciones y Consejos Comunitarios Afrodescendientes del Guaviare:


DECLARACION POLITICA
PRIMER ENCUENTRO DEPARTAMENTAL DE LAS ORGANIZACIONES Y CONSEJOS COMUNITARIOS AFRODESCENDIENTES DEL GUAVIARE


SAN JOSE DEL GUAVIARE, JULIO 01 Y 02 DE 2017


Los delegados (a) de las organizaciones y Consejos Comunitarios del Departamento del Guaviare y Sur del Meta. (NIARA, Puro Vacilón, Laureano Narciso Moreno, ASONECAL, DIEGO LUIS CORDOBA). AMAFRO OSHUM. COCOAFROGUAMET (Consejo comunitario de Afros Guaviare. Meta). Asociación MINGA. (CONSEJO MAYOR MARTIN LUTER KING). (MARTIN LUTERKING), (CONSEJO COMUNITARIO RAICES) y el Consejo comunitario de Puerto Concordia del departamento del Meta, nos reunimos en el espacio que se llamó. PRIMER ENCUENTRO DEPARTAMENTAL DE ORGANIZACIONES Y CONSEJOS COMUNITARIOS AFRODESCENDIENTES DEL GUAVIARE Y SUR DEL META. Donde evidenciamos la grave violación por parte del gobierno colombiano a los derechos fundamentales del pueblo negro, por mencionar algunos como son la consulta previa libre e informada y la participación efectiva como sujetos de derechos en los diferentes escenarios donde se están tomando las decisiones en contra de nuestro pueblo, No olvidamos que históricamente hemos sido víctimas del despojo y el exterminio de nuestra etnia, auspiciado por los españoles y el conflicto armado, social, político, cultural y ambiental que en el transcurso del tiempo hemos vivido.

Después de reflexionar sobre nuestra situación actual, hemos decidido conformar la coordinación regional entre el departamento del Guaviare y sur del meta de, CONAFRO lo cual llevaremos las banderas de lucha de nuestras organizaciones de base y consejos comunitarios con el objetivo de tener una interlocución directa con las entidades públicas y privadas desde el nivel departamental y nacional, que permita generar lasos de confianza en las comunidades; porque históricamente han violentado nuestro derechos fundamentales protegidos por el Convenio 169 de la OIT asumidos por el Estado Colombiano mediante la Ley 21 de 1991, hoy los diferentes gobiernos de turno nos han negado la posibilidad de pensarnos, planear y ejecutar nuestras propias formas de desarrollo propio y de vida digna.


Hemos decidido de manera colectiva que en los actuales momentos que vive el país, se requiere exigir al estado colombiano, en todos sus niveles, garantía a la participación efectiva y colectiva de las ORGANIZACIONES Y CONSEJOS COMUNITARIOS AFRODESCENDIENTES DEL GUAVIARE Y SUR DEL META, para que la implementación del Acuerdo final de Paz firmado entre el Gobierno Nacional y las FARC EP, se haga de manera efectiva en los territorios de las comunidades negras ya que hoy han sido priorizados para la construcción y ejecución de los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial PDET al igual que el punto 1. El cual habla de la Reforma rural integral, y el punto 4. Solución al problema de las drogas y los cultivos ilícitos por medio del PNIS, las Circunscripciones Especiales territoriales de Paz y demás derechos contemplados en las leyes, auto y decretos.

Las comunidades Afrodescendientes que habitamos la región de Guaviare y Sur del Meta, celebramos lo logrado en el capítulo étnico (6.2-) pero le exigimos al gobierno que no se salte los procedimientos que ordena la ley. A partir de este momento, nos comprometemos a exigir de manera colectiva ante el estado, en todos sus niveles, nuestros derechos especiales contenidos en el Convenio 169 de la OIT, la Constitución Política de 1991, la Ley 70 de 1993, decreto 1745 del 1995, el Auto 005 de 2009, el decreto Ley 4635 de 2011 y demás normas nacionales e internacionales que contemplan los derechos del Pueblo Afrocolombiano.

Hemos sido, somos y seremos siempre constructores de paz y vamos a trabajar para que el acuerdo final y nuestras reivindicaciones históricas sean una realidad que garantice la vida digna y el bienestar colectivo de todo nuestro pueblo.

Convocamos a todas las organizaciones sociales, indígenas, campesinas, sindicatos, trabajadores, jóvenes, mujeres y demás sectores con quienes compartimos esta hermosa Amazonia a construyamos procesos de unidad en defensa y beneficio de nuestra hermosa región y de la vida digna de quienes la habitamos.

Porque marchando hacemos caminos y la unidad nos da la victoria

COORDINACION DEPARTAMENTAL DE LAS ORGANIZACIONES Y CONSEJOS
COMUNITARIOS AFRODESCENDIENTES DEL GUAVIARE

Coordinación Nacional de Organizaciones y Comunidades Afrodescendiente

Correo: conafrocomunicaciones@gmail.com : riosanmiguel1977@hotmail.com


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Departamento de Nariño, Municipio de Cumbal, resguardo del Gran  Cumbal Pueblo de los Pastos.



Por: Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas CONPI

La Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas CONPI, Denuncia ante la Comunidad Nacional e Internacional las Amenazas por las que ha sido objeto el Señor Jorge Humberto Chirán Gobernador del Cabildo Indígena del gran Cumbal, Pueblo de los Pastos, por parte de los Paramilitares del Bloque Militar del pacifico sur occidente de  Nariño pertenecientes a las Águilas Negras.

HECHOS:

Los hechos Ocurrieron el día 3 de Noviembre del 2016, cuando en su casa de habitación que se encuentra ubicada en la Vereda Guanpangata, siendo aproximadamente las 6:30 PM, llegaron 3 encapuchados entre ellos una mujer y dejaron un panfleto indicando que lo llamarían prontamente.

Dentro del Comunicado que entregaron, este grupo paramilitar asegura: “Estamos haciendo presencia en este Municipio (Cumbal) con el fin de trabajar de la Mano con todos los dirigentes políticos”, agregan además, que hacen un llamado para que el Gobernador le haga llegar un aporte de guerra por valor de Cuarenta Millones de Pesos $ 40’000.000 “Así como están colaborando a esos hijueputas guerrilleros”

El supuesto panfleto de las Águilas Negras, asegura también que han estado haciendo seguimientos al Cabildo y que saben efectivamente que el Gobernador está colaborando con la guerrilla, y que de no hacerlo con ellos también, estarán tomando represalias en contra de la integridad de él y la de su familia, la amenaza finaliza diciendo: “también le exigimos guardar absoluta reserva de este comunicado por la seguridad suya y la nuestra”

La Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas Rechaza enfáticamente los señalamientos por los que es objeto el Gobernador Jorge humbero Chirán, en donde se asegura, es colaborador de la guerrilla, al tiempo que denuncia vehementemente este tipo de Amenazas hacia La Autoridad ancestral del Pueblo de los Pastos, No se puede hablar de Paz mientras el gobierno no tome las medidas necesarias para garantizar la seguridad de nuestros Líderes y Lideresas indígenas que han aunado todos sus esfuerzos por la Construcción de una Paz con Justicia Social

Por lo tanto Solicitamos:

La presencia de los organismos institucionales encargados de velar por el respeto de los derechos humanos y la protección de los Pueblos Ancestrales

A las autoridades civiles del departamento, la protección, acompañamiento y disposición para garantizar la seguridad del Gobernador Indígena del Gran Cumbal Jorge Humberto Chirán

Desde la Coordinación Nacional De pueblos Indígena emitimos a toda la sociedad Colombiana y a la  Comunidad  internacional, un vehemente llamado para que se protejan las vidas de quienes anhelan una pronta Paz, estable y duradera.

Amenaza emitida de las Aguilas Negras:





Por Fipu 10/04/2016

Los efectos de la ultraderecha en contra de la paz de Colombia empiezan a tener resultados. Luego de la votación del plebiscito para refrendar los acuerdos de paz entre el Gobierno y las FARC, que por un pequeñísimo margen, menos de 60 mil votos, dio como ganador a los promotores del No, encabezados por el expresidente y hoy senador Álvaro Uribe Vélez, la crisis del proceso de paz empezó a ser notoria, y esta noche se agravó con la decisión del presidente Juan Manuel Santos de poner fin al cese al fuego bilateral el próximo 31 de octubre.

“Se decretó el cese bilateral y definitivo hasta el 31 de octubre y espero que, a ese momento, podamos concretar los acuerdos que nos permitan solucionar este conflicto”, anunció Santos desde la Casa de Nariño, mientras se alista para discutir con los promotores del No este miércoles los acuerdos de paz.

Las respuestas de las FARC no se hicieron esperar. “Todas nuestras unidades deben empezar a moverse a posiciones seguras para evitar provocaciones”, ordenó a los guerrilleros Pastor Alape, integrante del Secretariado, en su cuenta de Twitter, aclarando que la ubicación de las unidades en sitios seguros "es para evitar provocaciones de quienes se oponen a la paz, pero #LaPazNoSeDetiene".

En la misma red social, Carlos Antonio Lozada, otro de los integrantes del Secretariado, también se manifestó: “¿Ultimatum?”, preguntó al Gobierno al conocer la decisión de poner fecha límite al cese al fuego bilateral.

Timoleón Jiménez (Timochenko), máximo líder de las FARC, de igual manera trinó sobre el anuncio del Presidente:

"@JuanManSantos anuncia que el cese al Fuego con las @FARC_EPueblo va hasta el 31 de octubre" ¿De ahí para adelante continúa la guerra?

Ante el anuncio del Gobierno, distintas organizaciones sociales del país han rechazado que el presidente Santos haya puesto fecha límite al cese al fuego bilateral y anunciaron movilizaciones para defender los acuerdos de paz alcanzados por las partes.

FIPU PRESS | Foto: Firma de acuerdo de paz en Cartagena / Archivo Presidencia


Aparecen escritos amenazantes contra la apuesta de construcción de paz de la comunidad Indígena Nasa de Filipinas, Resguardo Pioyá


Tomado de: Radio Macondo

Luego de culminar el primer encuentro interétnico en el caserío de Filipinas, Resguardo de Pioyá en el municipio de Caldono, durante los días 17 y 18 de septiembre de 2016, donde participaron alrededor de 450 personas de comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas mestizas. Profesores y comuneros de la comunidad indígena nasa recibieron mensajes intimidatorios y amenazas, en escritos a mano sobre siete volantes de la campaña por el SI al plebiscito por la paz, en los que se lee: “voten el no por qué están punto de llegar a la muerte pobrecitas indígenas ni lo sueñen a la paz” y en otro “colombianos preparence a peliar a la guerra, por que no hay paz en este mundo…” (sic)

Las amenazas fueron encontradas, el lunes 19 de septiembre hacia las 7 am. por docentes del Centro Educativo Rural Mixto Filipinas, en varios puntos del colegio y en la casa de uno de los profesores.

Estas amenazas e intimidaciones pretenden limitar el ejercicio de la libertad de expresión y la promoción de un voto consiente por el SI de las comunidades asentadas en esta zona. Tanto profesores como autoridades indígenas del resguardo vienen adelantando un ejercicio pedagógico local y regional en torno la construcción territorial de la paz, profundizando el capítulo étnico de los acuerdos y así potenciar la participación de los pueblos étnicos en la implementación y cumplimiento de los acuerdos.

El pasado domingo 18 de septiembre, se realizó el primer encuentro interétnico por la construcción de la paz, en el cual participaron comunidades indígenas de los pueblos Nasa, Wounaan, Wounaan Nonam, Embera, Sikuani y Jiw; comunidades afrodescendientes y como observadores comunidades campesinas de los departamentos del Cauca, Putumayo, Valle del Cauca, Meta y Chocó. La mayoría de ellas pertenecientes a la Red de Comunidades Construyendo Paz en los Territorios (CONPAZ).

En el resguardo de Pioyá en desarrollo del conflicto armado, se produjeron múltiples violaciones de DDHH e infracciones al DIH y hoy en medio del escenario de los acuerdos de paz, se estaba experimentando un nuevo ambiente de libertades para la población, este hecho delicado, genera efectos en la población juvenil e infantil y los líderes que están animando la construcción de paz.

Urge una investigación oportuna y eficaz de las entidades competentes para el esclarecimiento del origen y responsables de estos panfletos amenazantes y una actuación coherente del gobierno colombiano que genere garantías para la población.

Bogotá, D.C., septiembre 20 de 2016
Comisión Intereclesial de Justicia y Paz


La Habana, Cuba, 24 de agosto de 2016
Las delegaciones del Gobierno Nacional y de las FARC-EP anunciamos que hemos llegado a un Acuerdo Final, integral y definitivo, sobre la totalidad de los puntos de la Agenda del Acuerdo General para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera en Colombia.

PREÁMBULO
Recordando que los diálogos de La Habana entre delegados y delegadas del Gobierno Nacional, presidido por el Presidente Juan Manuel Santos y delegados y delegadas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo, con la decisión mutua de poner fin al conflicto armado nacional, tuvieron origen como resultado del Encuentro Exploratorio sucedido en la capital de la República de Cuba entre el día 23 de febrero y el día 26 de agosto de 2012;
Teniendo presente que como resultado de los diálogos exploratorios referidos se produjo un Acuerdo General para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera, firmado en la fecha última citada ante testigos nacionales y ante delegados de la República de Cuba y del Reino de Noruega que sirvieron igualmente como testigos, y que, desde entonces, asienten el proceso como países garantes;
Poniendo de presente que la República Bolivariana de Venezuela y la República de Chile se han aprestado en todo momento a sus buenos oficios como países acompañantes;
Recordando que en desarrollo de la agenda aprobada en el Acuerdo en mención se dio inicio a la Mesa de Conversaciones el día 18 de octubre de 2012 en la ciudad de Oslo, capital del Reino de Noruega, para luego continuar en la capital cubana sin solución de continuidad hasta el día de hoy que se firma el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera;
Subrayando que el Acuerdo Final que se suscribe en la fecha corresponde a la libre manifestación de la voluntad del Gobierno Nacional y de las FARC-EP, al haber obrado de buena fe y con la plena intención de cumplir lo acordado;
Teniendo presente que el Artículo 22 de la Constitución Política de la República de Colombia impone la paz como un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento; que el Artículo 95 afirma que  la calidad de colombiano enaltece a todos los miembros de la comunidad nacional por lo que es deber de todos engrandecerla y dignificarla; que el ejercicio de los derechos y libertades reconocidos en la Constitución implica responsabilidades, entre ellas, propender al logro y mantenimiento de la paz; 
Subrayando que la paz ha venido siendo calificada universalmente como un derecho humano, y requisito necesario para el ejercicio de todos los demás derechos y deberes de las personas y la ciudadanía;
Poniendo de presente que el Acuerdo Final recoge todos y cada uno de los acuerdos alcanzados sobre la Agenda del Acuerdo General suscrito en La Habana en agosto de 2012; y que para alcanzarlo el Gobierno Nacional y las FARC-EP siempre y en cada momento nos ceñimos al espíritu y respeto de la Constitución Nacional, de los principios del Derecho Internacional, del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, del Derecho Internacional Humanitario (Convenios y Protocolos), de lo mandado por el Estatuto de Roma (Derecho Internacional Penal), de los fallos proferidos por la Corte Interamericana de Derechos Humanos relativos a los conflictos y su terminación, y demás sentencias de competencias reconocidas universalmente y pronunciamientos de autoridad relativos a los temas suscritos;
Recordando que el Artículo 94 manifiesta que “la enunciación de los derechos y garantías contenidos en la Constitución y en los convenios internacionales vigentes, no debe entenderse como negación de otros que, siendo inherentes a la persona humana, no figuren expresamente en ellos”, que los tratados sobre derechos humanos, aprobados por el Congreso, y que no pueden ser suspendidos ni siquiera durante los estados de excepción, prevalecen en el orden interno;
Poniendo en consideración que la suma de los acuerdos que conforman el Acuerdo Final contribuyen a la satisfacción de derechos fundamentales como son los derechos políticos, sociales, económicos y culturales, y los derechos de las víctimas del conflicto a la verdad, la justicia  y la reparación, el derecho de los niños, niñas y adolescentes, el derecho fundamental de la seguridad jurídica individual o colectiva y la seguridad física, y el derecho fundamental de cada individuo en particular y de la sociedad sin distingos en general, a la no repetición de la tragedia del conflicto armado interno que con el presente Acuerdo se propone superar;
Subrayando que el Acuerdo Final presta especial atención a los derechos fundamentales de las mujeres, los de los grupos sociales vulnerables como son los pueblos indígenas, las niñas, niños y adolescentes, las comunidades afrodescendientes y otros grupos étnicamente diferenciados; los derechos fundamentales de los campesinos y campesinas, los derechos esenciales  de las personas en condición de discapacidad y de los desplazados por razones del conflicto; los derechos fundamentales de las personas adultas mayores y de la población LGBTI;
Considerando que a juicio del Gobierno Nacional las transformaciones que conlleva la implementación del presente Acuerdo deben contribuir a reversar los efectos del conflicto y a cambiar las condiciones que han facilitado la persistencia de la violencia en el territorio; y que a juicio de las FARC-EP dichas transformaciones deben contribuir a solucionar las causas históricas del conflicto, como la cuestión no resuelta de la propiedad sobre la tierra y particularmente su concentración, la exclusión del campesinado y el atraso de las comunidades rurales, que afecta especialmente a las mujeres, niñas y niños.
Valorando y exaltando que el eje central de la paz es impulsar la presencia y la acción eficaz del Estado en todo el territorio nacional, en especial en múltiples regiones doblegadas hoy por el abandono, por la carencia de una función pública eficaz, y por los efectos del mismo conflicto armado interno; que es meta esencial de la reconciliación nacional la construcción de un nuevo paradigma de desarrollo y bienestar territorial para beneficio de amplios sectores de la población hasta ahora víctima de la exclusión y la desesperanza;
Reconociendo los derechos de la sociedad a una seguridad humana integral con participación de las autoridades civiles;
Exaltando y consagrando la justicia prospectiva en tanto reconoce derechos fundamentales esenciales para las nuevas y futuras generaciones como son el derecho a una tierra preservada, el derecho a la preservación de la especie humana, el derecho a conocer sus orígenes y su identidad, el derecho a la exención de responsabilidades por las acciones cometidas por las generaciones precedentes, el derecho a la preservación de la libertad de opción, y otros derechos, sin perjuicio de los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación;
Recordando que el pasado 23 de junio del año en curso, las Delegaciones del Gobierno Nacional y de las FARC-EP suscribieron en la capital cubana los acuerdos de Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo y Dejación de las Armas y Garantías de Seguridad, en presencia del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, del Secretario General de Naciones Unidas, del Presidente de la Asamblea General de la ONU, del Presidente del Consejo de Seguridad de la misma organización, del Ministro de Relaciones Exteriores del Reino de Noruega, de los Jefes de Estado de los países acompañantes,  de Jefes de Gobierno de países de la región, del Enviado Especial de los Estados Unidos de América y del Representante Especial de la Unión Europea;
Aceptando que las normas de derecho internacional consuetudinario continuarán rigiendo las cuestiones relacionadas con derechos fundamentales no mencionados en el Acuerdo Final, incluyendo el mandato imperativo que ordena que “en los casos no previstos por el derecho vigente, la persona humana queda bajo la salvaguardia de los principios de humanidad y de la exigencias de la conciencia pública”;
Reconociendo el mandato constitucional que afirma que corresponde al Presidente de la República como Jefe de Estado, Jefe del Gobierno y Suprema Autoridad Administrativa convenir y ratificar acuerdos de paz;
El Gobierno de la República de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo, hemos acordado:
Suscribir el presente Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera, cuya ejecución pondrá fin de manera definitiva a un conflicto armado de más de cincuenta años y que a continuación se consigna.
El presente Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera se suscribe por el Gobierno Nacional y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia- Ejército del Pueblo (FARC-EP), como Acuerdo Especial en los términos del artículo 3 común a los Convenios de Ginebra de 1949.
El Gobierno Nacional y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia- Ejército del Pueblo (FARC-EP), firman siete originales incluidos sus anexos, uno para cada una de las partes, uno para cada uno de los países garantes y uno para cada uno de los países acompañantes. El séptimo ejemplar original se depositará inmediatamente tras su firma, ante el Consejo Federal Suizo en Berna o ante el organismo que lo sustituya en el futuro como depositario de las Convenciones de Ginebra.
INTRODUCCIÓN
Luego de un enfrentamiento de más de medio siglo de duración, el Gobierno Nacional y las FARC-EP hemos acordado poner fin de manera definitiva al conflicto armado interno.
La terminación de la confrontación armada significará, en primer lugar, el fin del enorme sufrimiento que ha causado el conflicto. Son millones los colombianos y colombianas víctimas de desplazamiento forzado, cientos de miles los muertos, decenas de miles los desaparecidos de toda índole, sin olvidar el amplio número de poblaciones que han sido afectadas de una u otra manera a lo largo y ancho del territorio, incluyendo mujeres, niños, niñas y adolescentes, comunidades campesinas, indígenas, afrocolombianas, negras, palenqueras, raizales y rom, partidos políticos, movimientos sociales y sindicales, gremios económicos, entre otros. No queremos que haya una víctima más en Colombia.
En segundo lugar, el fin del conflicto supondrá la apertura de un nuevo capítulo de nuestra historia. Se trata de dar inicio a una fase de transición que contribuya a una mayor integración de nuestros territorios, una mayor inclusión social -en especial de quienes han vivido al margen del desarrollo y han padecido el conflicto- y a fortalecer nuestra democracia para que se despliegue en todo el territorio nacional y asegure que los conflictos sociales se tramiten por las vías institucionales, con plenas garantías para quienes participen en política.
Se trata de construir una paz estable y duradera, con la participación de todos los colombianos y colombianas. Con ese propósito, el de poner fin de una vez y para siempre a los ciclos históricos de violencia y sentar las bases de la paz, acordamos los puntos de la Agenda del Acuerdo General de agosto de 2012, que desarrolla el presente Acuerdo.
El Acuerdo está compuesto de una serie de acuerdos, que sin embargo constituyen un todo indisoluble, porque están permeados por un mismo enfoque de derechos, para que las medidas aquí acordadas contribuyan a la materialización de los derechos constitucionales de los colombianos; por un mismo enfoque diferencial y de género, para asegurar que la implementación  se haga teniendo en cuenta la diversidad de género, étnica y cultural, y que se adopten medidas para las poblaciones y los colectivos más humildes y más vulnerables,  en especial los niños y las niñas, las mujeres, las personas en condición de discapacidad y las víctimas; y en especial por un mismo enfoque territorial.
El enfoque territorial del Acuerdo supone reconocer y tener en cuenta las necesidades, características y particularidades económicas, culturales y sociales de los territorios y las comunidades, garantizando la sostenibilidad socio-ambiental; y procurar implementar las diferentes medidas de manera integral y coordinada, con la participación activa de la ciudadanía. La implementación se hará desde las regiones y territorios y con la participación de las autoridades territoriales y los diferentes sectores de la sociedad.
La participación ciudadana es el fundamento de todos los acuerdos que constituyen el Acuerdo Final. Participación en general de la sociedad en la construcción de la paz y participación en particular en la planeación, la ejecución y el seguimiento a los planes y programas en los territorios, que es además una garantía de transparencia.
Además, la participación y el diálogo entre los diferentes sectores de la sociedad contribuyen a la construcción de confianza y a la promoción de una cultura de tolerancia, respeto y convivencia en general, que es un objetivo de todos los acuerdos. Décadas de conflicto han abierto brechas de desconfianza al interior de la sociedad, en especial en los territorios más afectados por el conflicto. Para romper esas barreras se requiere abrir espacios para la participación ciudadana más variada y espacios que promuevan el reconocimiento de las víctimas, el reconocimiento y establecimiento de responsabilidades, y en general, el reconocimiento por parte de toda la sociedad de lo ocurrido y de la necesidad de aprovechar la oportunidad de la paz.  
Por lo anterior, el Gobierno de Colombia y las FARC-EP, con el ánimo de consolidar aún más las bases sobre las que edificará la paz y la reconciliación nacional, una vez realizado el plebiscito, convocarán a todos los partidos, movimientos políticos y sociales, y a todas las fuerzas vivas del país a concertar un gran ACUERDO POLÍTICO NACIONAL encaminado a definir las reformas y ajustes institucionales necesarios para atender los retos que la paz demande, poniendo en marcha un nuevo marco de convivencia política y social.
*
El Acuerdo Final contiene los siguientes puntos, con sus correspondientes acuerdos, que pretenden contribuir a las transformaciones necesarias para sentar las bases de una paz estable y duradera.   
El Punto 1 contiene el acuerdo “Reforma Rural Integral”, que contribuirá a la transformación estructural del campo, cerrando las brechas entre el campo y la ciudad y creando condiciones de bienestar y buen vivir para la población rural. La “Reforma Rural Integral” debe integrar las regiones, contribuir a erradicar la pobreza, promover la igualdad y asegurar el pleno disfrute de los derechos de la ciudadanía.
El Punto 2 contiene el acuerdo “Participación política: Apertura democrática para construir la paz”. La construcción y consolidación de la paz, en el marco del fin del conflicto, requiere de una ampliación democrática que permita que surjan nuevas fuerzas en el escenario político para enriquecer el debate y la deliberación alrededor de los grandes problemas nacionales y, de esa manera, fortalecer el pluralismo y por tanto la representación de las diferentes visiones e intereses de la sociedad, con las debidas garantías para la participación y la inclusión política.
En especial, la implementación del Acuerdo Final contribuirá a la ampliación y profundización de la democracia en cuanto implicará la dejación de las armas y la proscripción de la violencia como método de acción política para todas y todos los colombianos a fin de transitar a un escenario en el que impere la democracia, con garantías plenas para quienes participen en política, y de esa manera abrirá nuevos espacios para la participación.
El Punto 3 contiene el acuerdo “Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo y la Dejación de las Armas”, que tiene como objetivo la terminación definitiva de las acciones ofensivas entre la Fuerza Pública y las FARC-EP, y en general de las hostilidades y cualquier acción prevista en las reglas que rigen el Cese, incluyendo la afectación a la población, y de esa manera crear las condiciones para el inicio de la implementación del Acuerdo Final y la dejación de las armas y preparar la institucionalidad y al país para la reincorporación de las FARC-EP a la vida civil.
Contiene también el acuerdo “Reincorporación de las FARC-EP a la vida civil –en lo económico, lo social y lo político- de acuerdo con sus intereses”. Sentar las bases para la construcción de una paz estable y duradera requiere de la reincorporación efectiva de las FARC-EP a la vida social, económica y política del país. La reincorporación ratifica el compromiso de las FARC-EP de cerrar el capítulo del conflicto interno, convertirse en actor válido dentro de la democracia y contribuir decididamente a la consolidación de la convivencia pacífica, a la no repetición y a transformar las condiciones que han facilitado la persistencia de la violencia en el territorio.

ElPunto 3 también incluye el acuerdo sobre “Garantías de seguridad y lucha contra las organizaciones criminales responsables de homicidios y masacres o que atentan contra defensores y defensoras de derechos humanos, movimientos sociales o movimientos políticos, incluyendolas organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo y sus redes de apoyo, y la persecución de las conductas criminales que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz”. Para cumplir con este fin, el acuerdo incluye medidas como el Pacto Político Nacional; la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad; la Unidad Especial de Investigación; el Cuerpo Élite en la Policía Nacional; el Sistema Integral de Seguridad para el Ejercicio de la Política; el Programa Integral de Seguridad y Protección para las Comunidades y Organizaciones en los Territorios; y las Medidas de Prevención y Lucha contra la Corrupción.
El Punto 4 contiene el acuerdo “Solución al Problema de las Drogas Ilícitas”. Para construir la paz es necesario encontrar una solución definitiva al problema de las drogas ilícitas, incluyendo los cultivos de uso ilícito y la producción y comercialización de drogas ilícitas. Para lo cual se promueve una nueva visión que dé un tratamiento distinto y diferenciado al fenómeno del consumo, al problema de los cultivos de uso ilícito, y a la criminalidad organizada asociada al narcotráfico, asegurando un enfoque general de derechos humanos y salud pública, diferenciado y de género.
El Punto 5 contiene el acuerdo “Víctimas”. Desde el Encuentro Exploratorio de 2012, acordamos que el resarcimiento de las víctimas debería estar en el centro de cualquier acuerdo. El acuerdo crea el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, que contribuye a la lucha contra la impunidad combinando mecanismos judiciales que permiten la investigación y sanción de las graves violaciones a los derechos humanos y las graves infracciones al Derecho Internacional Humanitario, con mecanismos extrajudiciales complementarios que contribuyan al esclarecimiento de la verdad de lo ocurrido, la búsqueda de los seres queridos desaparecidos y la reparación del daño causado a personas, a colectivos y a territorios enteros.
El Sistema Integral está compuesto por la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición; la Unidad Especial para la Búsqueda de Personas dadas por desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto armado; la Jurisdicción Especial para la Paz; las Medidas de reparación integral para la construcción de la paz; y las Garantías de No Repetición.
El Punto 6 contiene el acuerdo “ Mecanismos de implementación y verificación” en el que se crea una “Comisión de implementación, seguimiento y verificación del Acuerdo Final de Paz y de resolución de diferencias”, integrada por  representantes del Gobierno Nacional y de las FARC-EP con el fin, entre otros, de hacer seguimiento a los componentes del Acuerdo y verificar su cumplimiento, servir de instancia para la resolución de diferencias, y el impulso y seguimiento a la implementación legislativa.
Adicionalmente crea un mecanismo de acompañamiento para que la comunidad internacional contribuya de distintas maneras a garantizar  la implementación del Acuerdo Final y en materia de verificación se pone en marcha un modelo con un componente internacional integrado por los países que durante el proceso han tenido el papel de garantes y acompañantes y dos vocerías internacionales, todo ello soportado en la capacidad técnica del Proyecto del Instituto Kroc de Estudios Internacionales de Paz de la Universidad de Notre Dame de los Estados Unidos.
*
Las delegaciones del Gobierno Nacional y de las FARC-EP reiteramos nuestro profundo agradecimiento a todas las víctimas, las organizaciones sociales y de Derechos Humanos, las comunidades incluyendo los grupos étnicos, a las organizaciones de mujeres, a los campesinos y campesinas, a los jóvenes, la academia, los empresarios, la Iglesia y comunidades de fe, y en general a los ciudadanos y ciudadanas que participaron activamente y que a través de sus propuestas contribuyeron al  Acuerdo Final. Con su participación lograremos la construcción de una paz estable y duradera.


Caldono Cauca, 16 de Agosto de 2016

Doctor:

JUAN MANUEL SANTOS CALDERÓN

Presidente de la República


Respetado Señor Presidente

Nosotros los Concejales del Municipio de Caldono Cauca, representantes de diferentes partidos políticos ASI, MAIS, POLO DEMOCRÁTICO, PARTIDO LIBERAL, PARTIDO CONSERVADOR, CAMBIO RADICAL, ALIANZA VERDE nos dirigimos a usted con el fin de manifestar nuestro apoyo al proceso de paz y pedir de usted Señor Presidente de la República, el respaldo pleno al Municipio de Caldono como sitio de concentración en la zona veredal que se escoja.

Más que nosotros conocedores de nuestro Municipio y víctimas del conflicto armado QUEREMOS LA PAZ, NO ACEPTAMOS que algunas organizaciones sociales quieran intervenir en el avance y decidan por toda una comunidad.

De otra parte hacemos un llamado a desarmar nuestros intereses personales y políticos que no aportan a la construcción de la paz, como concejales del Municipio de Caldono, pedimos respeto a las decisiones tomadas por las comunidades indígenas en cabeza de sus Gobernadores y las Comunidades Campesinas que respaldan el proceso de paz.

Agradecemos su atención.

Atentamente

_________________________                                            ____________________________
RAMIRO GUETIO PATIÑO                                       JOSE REINEL YATACUÉ MENZA
Presidente Concejo Municipal                                          Primer Vicepresidente Concejo Municipal

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MARCOS SOSCUE CERON                                     CLAUDIA XIOMARA PECHENE T.
Segundo Vicepresidente Concejo Municipal                  Secretaria General Concejo Municipal


Elaboró: Claudia Xiomara Pechené
Revisó: Ramiro Guetio Patiño
Aprobó: Ramiro Guetio Patiño­

Archivo adjunto:

CARTA ABIERTA

“DEL SILENCIO A LA PALABRA”

Las Autoridades Tradicionales de los resguardos indígenas de Pueblo Nuevo, San Lorenzo de Caldono, Pioya del Municipio de Caldono y Tumburao del Municipio de Silvia, en legitima y legal representación de nuestras comunidades que hemos sido elegidos para orientar, direccionar y representar los intereses colectivos y a razón de los distintos pronunciamientos públicos alrededor de la decisión de que Caldono y un punto especifico será convertido en Zona Veredal Transitoria para la Normalización – ZVTN, como resultado de la firma del Punto tres (3) de la agenda de negociaciones sobre la PAZ – FIN DEL CONFLICTO, Gobierno-FARC-EP en la Habana Cuba. Nos permitimos manifestar.

Convencidos que los principios y plataforma de lucha de nuestra organización el Consejo Regional Indígena del cauca se defiende y se fortalece estando adentro de los escenarios donde se debaten los cambios que requiere Colombia, como autoridades territoriales decidimos en el marco de nuestra autonomía continuar aportando a la cultura de la paz, camino que iniciamos desde 1971, considerando de que no estamos propiciando la división interna de nuestra organización como se ha interpretado por algunas personas.

Respetamos las diferentes posturas y opiniones que han girado en torno a las decisiones del cual  hemos asumido en forma libre, prudente, responsable y abierta; así mismo se han convocado los espacios para que, junto con  nuestras comunidades, conozcamos,  comprendamos  e interpretemos el proceso y los acuerdos ya públicos alcanzados en la Habana entre los dos actores en dialogo, siendo relevante la metodología que se pierde y que se gana, encontrando una lógica común “no entendemos mucho”, pero la mayoría afirma: “estamos de acuerdo que cese la confrontación armada, se cierre este capítulo de violencia directa y construyamos conjuntamente el camino para la paz verdadera”.

Cuando se conoce la noticia de que Caldono es una  Zona Veredal Transitoria para la Normalización  – ZVTN;  para nosotros no es sorpresa porque  para ello nos hemos preparado, no tanto para recibir las grandes inversiones que anuncian llegaran producto de la implementación posterior de los acuerdos, nos preparamos para recibir a nuestros compañeros y compañeras que con convicción o sin ella ingresaron a la insurgencia del cual hicieron parte de las desarmonías y desequilibrio en distintos territorios del País pero que serán bienvenidos, perdonando y haciendo compromisos para resarcir los daños con ideas que transformen positivamente el orden social; dando claridad que para nuestras  comunidades ya existen normas desde nuestra Ley de Origen y que por ello es importante el retorno de comuneros y comuneras a su casa espiritual para equilibrar y armonizar la convivencia entre la comunidad y la Madre Tierra.

En tal sentido y en el marco de la autonomía, la autodeterminación, la participación comunitaria y consientes de los vacios, dudas, temores y enemigos de la PAZ, hemos colocado a disposición de las partes en dialogo con previos criterios internos  para que nuestros territorios  indígenas sean el punto especifico de la Zona Veredal Transitoria para la Normalización  – ZVTN. Por con siguiente mediante consultas internas se definió que solo para este caso, hacemos excepción Sin renunciar a nuestro derecho constitucional e internacional, Por lo tanto no pediremos consulta previa considerando nuestro aporte como un gesto humanitario que conllevará  a la consecución de la paz anhelada de los pueblos indígenas y del resto de los colombianos.

Nuestra invitación a todas las AUTORIDADES TRADICIONALES de los Pueblos Indígenas de nuestra organización y todos aquellos interesados para que se sumen, es la hora de dejar los miedos y atreverse a actuar escuchando a los más humildes que no han sido escuchados, “Del silencio a la palabra” fue la consigna del movimiento indígena en el frustrado proceso del Caguán, ofrecimos nuestra capacidad organizativa y territorios hoy no podemos ser inferiores ni indiferentes ante el interés común.

Fraternalmente:


Desde la tierra de Álvaro Ulcue Chocue – sacerdote indígena – asesinado el 10 de Noviembre de 1984

“Cuando la llaga es ajena no se siente, pero cuando es propia duele mucho”

Por: Prensa Alternativa Cauca

   8 de julio de 2016

El próximo 15 de julio las calles de toda Colombia serán escenario de paz. Esta movilización convocada por todas las organizaciones sociales y políticas consecuentes con la esperanza de un pueblo tiene como objetivo blindar las negociaciones con las FARC-EP y el inicio de diálogos con el ELN.

Foto: Internet

Colombia, hoy ve una luz de esperanza con las mesas de diálogo entre el gobierno nacional con las FARC-EP y el ELN, para dar salida política y dialogada a más de cincuenta años de conflicto armado ocasionado por causas estructurales de explotación y exclusión de un modelo económico que ha favorecido a quienes ostentan el poder.

Mediante un llamamiento titulado "LA PAZ SI ES CONTIGO, VAMOS POR MÁS" organizaciones como la Cumbre Agraria, el Frente Amplio, Marcha Patriótica, Unión Patriótica, Un Millón de Mujeres por la Paz, Congreso de los Pueblos, Partido Comunista, entre otras, que agrupan el grueso de las comunidades organizadas por un nuevo País, invitan a todo el pueblo colombiano a una movilización que seguramente pasara a la historia de Colombia.

En el departamento del Cauca, por lo menos veinte mil trabajadores, campesinos, estudiantes, indígenas, afro descendientes, obreros, madres de familia, etc, se encontraran en la gran jornada nacional por la paz, blindando las negociaciones entre gobierno e insurgencia y cerrando toda posibilidad para que quienes quieren la guerra logren sus objetivos mezquinos.

Con contundencia, el llamamiento "¡LA PAZ SÍ ES CONTIGO! VAMOS POR MÁS" "te invita a contribuir a que los acuerdos sean con todas las insurgencias y con la participación del pueblo, que dejemos atrás la guerra, que juntos abramos una senda de cambio que nos prepare para construir una nueva patria, tolerante, pluralista, con justicia social, que proteja la naturaleza, el agua y la vida, un Estado realmente democrático que reconozca la diversidad y respete la diferencia, un país al alcance de los sueños de las presentes y futuras generaciones"


       Foto: Archivo Internet.

La Habana, 26 de junio de 2016

APORTES DESDE LAS ORGANIZACIONES DE BASE DE LOS PUEBLOS INDIGENAS PARA INCLUIR EL ENFOQUE ÉTNICO TERRITORIAL EN LOS ACUERDOS DE PAZ EN LA HABANA - CUBA

Presentamos un saludo fraterno en nombre de las comunidades, Autoridades indígenas y organizaciones de base que hemos venido conformándonos de manera autónoma para garantizar la participación efectiva las comunidades que no se sienten representadas por las organizaciones de carácter nacional o en algunos casos, regional.

A través de este documento las organizaciones de base de los Pueblos Indígenas organizados en CONPI, CONPAZ, WAUNDEKO, ACIT, Asociación de cabildos KWESX KXAW del departamento de putumayo, Comunidades indígenas del municipio de Dabeiba Antioquia y en representación de las comunidades indígenas urbanas por desplazamiento del Municipio de Florencia Caqueta, presentamos a las delegaciones de paz de las FARC - EP y del Gobierno Nacional sentados en la Mesa de conversaciones para la terminación del conflicto armado de Colombia en la Habana - Cuba, algunos planteamientos de carácter general, que en consideración de los Pueblos Indígenas de Colombia, es importante incluir en los acuerdos pactados en el proceso de conversaciones y en su posterior implementación en los territorios.

Consideramos que los grupos étnicos deben ser parte activa en la construcción del enfoque étnico territorial de los acuerdos pactados entre el gobierno nacional y las FARC-EP para la terminación del conflicto armado,  así como en el seguimiento a su implementación en los territorios, como lo establece el bloque  de constitucionalidad, para garantizar el Buen Vivir de los sectores más excluidos e impactados  por la guerra.
Con esta propuesta se espera que las partes en la mesa contribuyan con la búsqueda de mecanismos conducentes a solucionar las causas estructurales que han generado la violencia y a resarcir   los efectos que el conflicto armado,  social y político ha generado sobre los territorios y los pueblos indígenas, las poblaciones negras, afrocolombianas raizales y palenqueras.
Nuestra visión de Territorio

Los  pueblos indígenas concebimos el territorio como un bien colectivo, en función de las necesidades de sus habitantes. El territorio es fuente de vida material, cultural, espiritual y ecológica. El territorio tiene que ser visto como el espacio geográfico, espiritual y libre donde las comunidades puedan desarrollarse plenamente, es el lugar físico y simbólico fuente de bienestar soberano, de independencia, regido bajo los principios de autonomía, solidaridad, crecimiento, desarrollo propio, equilibrio y sostenibilidad garantizando todas las condiciones necesarias para el Buen Vivir.

El territorio contiene la Ley de Origen, el Derecho mayor o Palabra de Vida, para el manejo y el buen comportamiento de la gente, y es el espacio donde se da no solo la producción de alimentos, sino también la reproducción social y de la buena palabra, palabra de abundancia social, cultural y espiritual. El territorio no es ajeno al individuo ni a la sociedad, el individuo y la sociedad hacen parte del territorio y provienen de este: “El territorio es la madre”, la madre dadora y creadora. En el habitan nuestros espíritus y nuestros ancestros y comprende el suelo, el subsuelo y el espacio, por lo tanto el territorio es vida y es sagrado
Los pueblos indígenas y demás grupos étnicos y sus territorios hemos sido víctimas históricas de  estructuras violentas y excluyentes desde la invasión europea, de prácticas racistas y discriminatorias del Estado desde sus orígenes.  En ese orden de ideas, el conflicto social político y armado que ha vivido el país ha afectado de forma particular a nuestras comunidades, casi hasta su exterminio físico y cultural y por lo tanto nuestros territorios y nuestras comunidades deben estar priorizados en la implementación de los acuerdos.

PLANTEAMIENTOS GENERALES PARA LA IMPLEMENTACION DE LOS ACUERDOS DE LA MESA DE CONVERSACIONES ENTRE LAS FARC-EP Y EL GOBIERNO COLOMBIANO, CON LA PARTICIPACION DE LOS ETNICOS.

Las organizaciones de base de los Pueblos indígenas ponemos en la mesa de conversaciones que se desarrolla en La Habana – Cuba, los siguientes planteamientos:

1.    Nuestra participación en este proceso  de aportar al enfoque étnico en el contenido e implementación de los acuerdos para la terminación del conflicto armado, agrava la situación de riesgo en que se encuentran muchos dirigentes de organizaciones de grupos étnicos. Por tal razón es imperativo el compromiso del estado Colombiano  para garantizar y proteger el territorio así como la vida e integridad de los líderes y comunidades que vamos a participar decididamente en este proceso.

2.    De acuerdo con el principio de progresividad, se deben blindar los derechos hasta ahora alcanzados por los grupos étnicos, resultado de los procesos de resistencia y lucha y avanzar en demás garantías para el Buen Vivir.

3.    Se requiere el reconocimiento y garantías para el ejercicio del derecho a la participación de las bases sociales en el marco del proceso en construcción e implementación de los acuerdos, evitando la suplantación de la representación y participación de las bases.

4.    Consideramos que el gobierno debe avanzar decididamente en la salida política con el ELN y tomar las medidas necesarias para poner fin al fenómeno paramilitar que hoy se ha expandido de manera alarmante. De igual manera se deben abordar los mecanismos de depuración y reducción de la fuerza pública, para recuperar la confianza del pueblo colombiano en la institucionalidad y dedicarnos a la reconstrucción del país con el propósito de lograr la paz con justicia social y ambiental de manera estable y duradera. Se requiere que en los acuerdos se establezca la desmilitarización de los territorios colectivos de comunidades negras y pueblos indígenas para garantizar el ejercicio del gobierno propio y la autodeterminación.

5.    Se hace urgente garantizar la participación efectiva de los grupos étnicos en el proceso de acuerdos para la terminación del conflicto a través de la creación de la Mesa Interétnica que asesorara el enfoque étnico tanto en el contenido de los acuerdos con las FARC –EP y otros grupos, así como en el seguimiento a la  implementación de los mismos en los  territorios colectivos. Este espacio debe permitir la representación de todas las organizaciones indígenas y negras constituidas de hecho y de derecho

6.    La implementación de los acuerdos de paz en los territorios requiere de la readecuación institucional y presupuestal del Estado, que garantice el desarrollo y ejecución de las políticas públicas para el ejercicio de derechos de los grupos étnicos y la implementación de los acuerdos pactados en la Habana, por lo cual se debe crear el Ministerio de Asuntos Étnicos a nivel nacional y las Secretarias Departamentales y Municipales de Asuntos Étnicos, con su autonomía presupuestal, coordinando adecuadamente la estructuración y composición de cada uno de los espacios con los grupos étnicos asentados en cada región contando con el aval de las organizaciones de base.

7.    El enfoque étnico territorial de los acuerdos pactados debe incluir de manera inmediata el saneamiento, ampliación y legalización de resguardos, así como la compra de tierras para la reubicación de los cabildos que se encuentran en críticas condiciones de vida en cabeceras municipales y áreas urbanas del país.

8.    Se deben abordar de manera urgente y efectiva la resolución de los conflictos territoriales  interétnicos que se vienen presentando o que se presenten a futuro  en diferentes partes del país a través de la creación de una comisión interétnica/intercultural de nivel nacional constituida en consenso con los grupos étnicos. También proponemos como alternativa para la resolución de conflictos territoriales la creación de territorios interculturales en algunas regiones del país.

9.    La comisión de la verdad y memoria histórica debe incluir el capítulo de los grupos étnicos, para lo cual se requiere la participación de una comisión interétnica que trabaje e investigue las reales causas, los impactos y afectaciones que ha generado el conflicto armado y la exclusión social de los grupos étnicos desde 1492.

10.          El contenido de los acuerdos y su implementación debe tener en cuenta las particularidades de cada región, especialmente aquellos territorios estigmatizados y castigados socialmente por el estado como la región amazónica que se debe proteger  de manera especial y resolver los conflictos ambientales que ya se están presentando. Para este caso se hace necesario excluir a la Amazonia de la política de desarrollo minero energético, adecuar la legislación ambiental promoviendo la defensa y conservación de la selva Amazónica como pulmón del mundo y avanzar en la inversión social que promueva el desarrollo social manteniendo el equilibrio y la armonía entre la selva y sus habitantes. En regiones como el Choco, se debe regular el desarrollo económico basado en la extracción de las riquezas naturales para equilibrar la armonía entre la madre naturaleza y las comunidades étnicas asentadas. Se hace necesario revisar y cambiar las políticas latifundistas y poner límite al avance de la frontera agrícola.

11.           Se debe reordenar el territorio colombiano, revisar los tratados de libre comercio y las concesiones petroleras y mineras que pongan en riesgo la armonía territorial y el buen vivir de las comunidades pertenecientes a grupos étnicos.

12.          Debe ser un compromiso del Estado colombiano en su conjunto, reconocer y respetar las normas legislativas que emanan las comunidades para el control de los territorios colectivos.

13.          En la implementación de los acuerdos de paz, se deben priorizar todos los territorios colectivos de comunidades negras e indígenas que de manera general hemos sido víctimas del conflicto armado, social y político y estamos abocados al exterminio físico, espiritual y cultural.

14.          La soberanía alimentaria  es un derecho que se debe garantizar de manera inmediata a través de la implementación de procesos productivos para prevenir la desnutrición de los niños y niñas de las comunidades pertenecientes a los grupos étnicos. También se debe implementar un plan de choque para atender inmediatamente a las comunidades indígenas en regiones como La Guajira, el Choco, Arauca, Amazonia entre otros, que están muriendo de hambre y desnutrición.

15.          El Estado debe levantar la reserva sobre el consentimiento previo libre e informado como lo establecido en la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas de las naciones unidas.

16.          En el ámbito territorial el estado y el gobierno colombiano deben revisar la política de parques nacionales ya que en ellos se encuentran los sitios sagrados de los pueblos indígenas y permitir la coadministración de estos territorios desde los usos y costumbres con los grupos étnicos afectados en cada región. De igual manera debe establecerse una política nacional de protección para los pueblos indígenas no contactados que se encuentran en zonas de reserva y parques de la amazonia.

17.          Para el caso de los pueblos indígenas, el gobierno debe reestructurar el Decreto de creación de la Mesa Nacional de Concertación ampliando la participación de las organizaciones indígenas que no son filiales a ONIC, OPIAC, CIT o AICO.

18.          Es urgente avanzar en la salida política para la terminación de conflicto armado,  y avanzar en la implementación de los acuerdos que permitan resolver los problemas estructurales que propiciaron la guerra, garantizando la participación activa y permanente de las bases del pueblo colombiano, y que se recojan los  aportes de las comunidades negras e indígenas como lo establece el Convenio y Tratados internacionales,  la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas, la Constitución Colombiana y la jurisprudencia establecida por la Corte Constitucional.

19.          En cuanto a la participación política en los espacios de Congreso, Asambleas Departamentales y Consejos Municipales, se deben garantizar de manera directa tres curules en el congreso para los pueblos indígenas por  cada una de las regiones (Pacifica, Caribe, Andina, Amazonia, Orinoquia). Para el caso de las Asambleas departamentales y los Concejos Municipal se deben garantizar dos curules para los pueblos indígenas, quienes a través de sus organizaciones en cada región y en consenso definirán sus respectivos representantes en dichos espacios, garantizando la participación efectiva en la  vida política del país. De igual manera para los demás grupos étnicos.

20.          Se hace necesario reformar el sistema electoral para garantizar su transparencia. Así mismo el derecho al voto de los grupos étnicos debe ser garantizado, instalando mesas de votación en cada uno de los territorios colectivos pertenecientes a los grupos étnicos.

21.          El estado debe garantizar el dialogo con el fin de buscar consensos con las Autoridades Indígenas sobre la coordinación entre justicia transicional y jurisdicción especial indígena, con el objetivo de garantizar la aplicación adecuada de justicia y la reconciliación como el primer paso para avanzar en la construcción de la paz estable y duradera.

22.          En cuanto a la reparación individual y colectiva de los miembros y comunidades étnicas se hace necesario avanzar desde el nivel local en propuestas consensuadas que garanticen reparación integral. Es imperativo priorizar y avanzar en los procesos de retorno y reubicación en condiciones de dignidad de las familias y comunidades pertenecientes a los grupos étnico que se encuentran  desplazados forzadamente y en grave situación en las áreas urbanas del país.

23.          Rechazamos la fumigación aérea y manual con glifosato, la erradicación manual forzada y consideramos que los acuerdos deben contemplar la sustitución gradual de los cultivos de uso ilícito y  la implementación de procesos de industrialización para la producción de alimentos, medicinas y demás derivados de la coca. También se hace necesario revisar la política internacional antidrogas para defender la soberanía nacional.

24.          El enfoque étnico territorial en cada uno de los puntos acordados para la terminación del conflicto, debe contemplar de manera imprescindible el enfoque de mujer y género y su implementación debe garantizar la participación efectiva de las mujeres pertenecientes a los grupos étnicos.

25.          Los medios masivos de comunicación, RCN y Caracol, han sido responsables de atizar la guerra y acrecentar el odio mediante el uso de un lenguaje bélico y la desinformación. Por lo tanto se requiere la creación de una emisora y un canal de tv, ambos cobertura nacional para los grupos étnicos. También se deben implementar en los territorios de los grupos étnicos  emisoras comunitarias, canales de televisión, redes de internet y periódicos locales que permitan divulgar la realidad que enfrentan las comunidades y hacer pedagogía para la paz.

26.          Se debe incluir en los acuerdos la responsabilidad del Estado para que las Universidades Públicas implementen observatorios que permitan el seguimiento a la implementación de los acuerdos en cada región y  observatorios ambientales que  den cuenta de las problemáticas que están generando en los territorios las multinacionales mineras energéticas y adviertan para prevenir dichas problemáticas.

27.          Crear, promover y fortalecer las universidades territoriales para la paz con currículos propios y con enfoque intercultural.

Hacemos un llamado fraterno a nuestras organizaciones hermanas para que se sumen decididamente en este noble y digno propósito de poner fin al conflicto armado que ha desangrado al país y en unidad y solidaridad con los demás sectores sociales del país aportemos en la solución de los conflictos sociales y políticos que nos han excluido y marginado. Es necesario recurrir a la espiritualidad para desarmar también nuestros corazones, nuestras mentes y avanzar hacia la reconciliación como primer paso para la construcción de la paz estable y duradera.

Nuestro compromiso como grupos étnicos es y debe ser  construir en unidad, avanzar y alcanzar colectivamente el buen vivir para todos y todas los habitantes de nuestro país y de Latinoamérica y es nuestro deber recuperar el sentido y principio de humanidad que también nos ha sido despojado. Somos uno con la madre tierra y vamos a defenderla aun  a costa de nuestras propias vidas.




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