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Presentación
(Descarga Informe Completo IEANPE 2017-2021)

En el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera (2018), el Gobierno Nacional y las FARC-EP reconocen que los Pueblos Étnicos han contribuido a la cons trucción de una paz sostenible y duradera, al progreso, al desarrollo económico y social del país, y que han sufrido condiciones históricas de injusticia, producto del colonialismo, la esclavización, la exclusión y el haber sido desposeídos de sus tierras, territorios y recursos, que además han sido afectados gravemente por el conflicto armado interno. 

El Capítulo Étnico del Acuerdo Final Paz (en adelante AFP, Acuerdo de Paz o Acuerdo) es producto de una negociación tripartita entre el Gobierno Nacional, las FARC-EP y organizaciones representativas de los Pue blos Étnicos, algunas de las cuales confluyen en la Comisión Étnica de Paz y la Coordinación Étnica Nacional de Paz (CENPAZ), partícipes dentro de la negociación. 

La Instancia Especial de Alto Nivel con Pueblos Étnicos (IEANPE o Instancia), para el seguimiento de la implementación de los Acuerdos, es fruto del Capítulo Étnico y está contemplada en el Acuerdo Final de Paz como de la nueva arquitectura institucional para la implementación de lo acordado. Dentro de las funciones de la IEANPE está actuar como “consultora, representante e interlocutora de primer orden de la Comisión de Se guimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo Final (CSIVI)” (Mesa de Conversaciones, 2018, p. 209). El plan de trabajo de la IEANPE aprobado por la CSIVI establece las funciones y su alcance; en cada una de ellas se detalla el qué, el cuándo, el dónde, el quiénes y el presupuesto estimado para garan tizar el funcionamiento adecuado de la Instancia para cumplir a cabalidad con el mandato del AFP y de las organizaciones y pueblos de los cuales somos delegatarios. Así lo describen los principios establecidos en el punto 6.2.2 del Capítulo Étnico del Acuerdo Final (2018)

"En la interpretación e implementación de todos los componentes del Acuerdo Final para la Termi nación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera en Colombia con un enfoque étnico, incluyen los contemplados en el ordenamiento jurídico del marco internacional, constitucio nal, jurisprudencial y legal, especialmente el principio de no regresividad, reconocido en el Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, así como los principios y derechos reconocidos en la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer —CEDAW (ratificada por Colombia el 19 de enero de 1982), Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial —CERD, Declaración de Acción de Durban, la Declaración de las Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas, el Convenio 169 de la OIT sobre Derechos de los Pueblos Indígenas y Tribales."

"En la interpretación e implementación del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera en Colombia, con enfoque étnico se tendrá en cuenta entre otros los siguientes principios a la libre determinación, la autonomía y el gobierno propio, a la participación, la consulta y el consentimiento previo libre e informado; a la identidad e integridad social, económica y cultural, a los derechos sobre sus tierras, territorios y recursos, que implican el reconocimiento de sus prácticas territoriales ancestrales, el derecho a la restitución y fortalecimiento de su territorialidad, los mecanismos vigentes para la protección y seguridad jurídica de las tierras y territorios ocupados o poseídos ancestralmente y/o tradicionalmente. (p. 206)" (Descarga Informe Completo IEANPE 2017-2021)

Las salvaguardas sustanciales están contempladas en el punto 6.2.3 del Capítulo Étnico y constituyen pa rámetros de interpretación de los seis puntos del Acuerdo Final, incluyendo el Capítulo Étnico y el Plan Marco de Implementación (PMI). Dichas salvaguardas contemplan que se respetará el carácter principal y no subsidiario de la consulta previa libre e informada y el derecho a la objeción cultural como garantía de no repetición, así como la incorporación del enfoque transversal étnico, de género, mujer, familia y generación (ETEGMFG). En ningún caso la implementación de los acuerdos irá en detrimento de los derechos de los Pueblos Étnicos. 

En este marco y debido a la falta de garantías de fondo para el despliegue territorial, la IEANPE presenta su primer Informe de seguimiento, impulso y verificación a la implementación del Capítulo Étnico del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera. Este documento es el primer ejercicio de cumplimiento de mandato oficial que presentamos como producto de nuestro primer año formal de funcionamiento, por lo tanto, intentará recoger los casi cinco años de implementación que han transcurrido desde la firma del Acuerdo. 

Metodológicamente, el informe se elaboró contrastando varias fuentes oficiales que le hacen seguimiento a la implementación del Acuerdo de Paz. Por un lado, se analizaron y contrastaron los tres informes que hasta la fecha ha entregado el Gobierno Nacional en relación con la implementación del Capítulo Étnico del Acuerdo de Paz que son públicos y se hicieron llegar a la IEANPE por parte de la Consejería Presidencial para la Estabilización y Consolidación (CPEC)(1) . Por el otro, se analizaron los reportes oficiales de los órganos de control del Estado colombiano y sus hallazgos, especialmente de la Contraloría y la Procuraduría, y se con trastaron con los informes del Instituto Kroc y del Componente Internacional de Verificación, especialmente de la Secretaría Técnica, y con el seguimiento que viene realizando la Misión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. 

La información presentada incluye el análisis de los Pueblos Étnicos y sus organizaciones, por lo que es evidente también en las fuentes consultadas los informes y miradas de la implementación del Acuerdo de Paz y del Capítulo Étnico que se han construido desde la IEANPE y las organizaciones y autoridades étnico-te rritoriales que la componen. 

Para abordar el mandato de seguimiento a la implementación de lo acordado, este informe de la IEANPE se divide en ocho secciones principales. Se empieza abordando las salvaguardas sustanciales, luego se hace un análisis de los seis puntos del Acuerdo Final de Paz contrastándolos con las especificidades del Capítulo Étnico y del Plan Marco de Implementación. 

Si bien invitamos a la lectura integral de nuestro primer informe, fue diseñado para poder tener una aproximación por cada uno de los seis puntos del Acuerdo y sus salvaguardas, lo que permite al lector hacer un seguimiento detallado del estado actual de la implementación. Por eso cada apartado tiene una estructura general que incluye una introducción al punto, los hallazgos y contrastes en relación con la información pre sentada por el Gobierno Nacional y otras instancias oficiales que vienen haciendo seguimiento y monitoreo a su implementación, y termina con las conclusiones por punto abordado. 

Este informe, que se entrega a los Pueblos Indígenas, Negros, Afrocolombianos, Raizales y Palenqueros, a los órganos de control, la comunidad internacional y la comunidad académica, finaliza con recomendaciones al Estado colombiano por cada punto del Acuerdo de Paz para la implementación del Capítulo Étnico. Desde la IEANPE esperamos que permita corregir el rumbo, que sea un insumo para avanzar en la construcción de paz desde los territorios, parar la barbarie ante el momento crítico que vive la implementación del Acuerdo y superar las condiciones estructurales de la guerra en el país. ¡Cuenten con nosotras y nosotros para la Paz! (Descarga Informe Completo IEANPE 2017-2021)


(1) El tercer informe de la CPEC presenta un cambio en su metodología al usar la categoría “compromisos” como nueva forma de nombrar los indicadores del Plan Marco de Implementación (PMI). Como compromisos del PMI se entienden las metas trazadoras, sus fórmulas, los tiempos pactados y la mirada de los indicadores en su integralidad para el acceso efectivo a derechos. Este cambio, como veremos, es una falla estructural en la forma como el Gobierno Nacional está haciendo seguimiento a lo concertado en el PMI.


ASOCIACION DE CABILDOS INDIGENAS DEL TOLIMA - ACIT

Territorio Ancestral Pijao, Mayo 09 de 2021

COMUNICADO

La Asociación de Cabildos Indígenas del Tolima ACIT como representación de 
comunidades indígenas del Pueblo Pijao en el territorio Nacional. Rechazamos y 
condenamos el ataque indiscriminado que se presentó hoy en Cali a nuestros
hermanos de la Guardia Indígena del Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC.
Nos solidarizamos y les extendemos nuestro apoyo y respaldo a las y los heridos 
que fueron cobardemente atacados y hoy sufren esta agresión por el hecho de exigir
nuestros derechos. Y más cuando existe toda la evidencia de que la guardia 
indígena se viene manifestando de forma pacífica como el pueblo colombiano en 
diferentes regiones del país lo está haciendo. Sin embargo no encontramos las 
garantías para movilizarnos aun teniendo en cuenta que el derecho a la protesta es 
constitucional según Decreto 003 del 05 de enero, pero el gobierno no solo incumple 
esta reglamentación si no que insta a que se presenten estos enfrentamientos 
argumentando que se debe garantizar el orden público de un país, lo que deja en 
claro que es el directo responsable de cada uno y una de los ciudadanos que se 
encuentran hoy en riesgo de perder su vida y peor aún de los asesinatos ocurridos 
en el marco del Paro Nacional que inicio el 28 de Abril.

Le exigimos al gobierno del presidente Duque, que garantice el derecho a la vida 
del pueblo colombiano, que detenga ya las masacres y brinde las garantías a la 
protesta social pacifica que seguirá hasta que se cumpla cada una de las exigencias 
que tenemos como organizaciones indígenas del país bajo el uso de la Palabra y el 
Bastón como única armas para defendernos. Solo a través del dialogo concertado 
y bajo las premisas de que se desmilitarice la movilización del país encontraremos 
la tan anhelada paz a la que tenemos derecho los colombianos y colombianas.
Así mismo resaltamos que seguiremos en pie de lucha como pueblos Indígenas de 
Colombia. Y no permitiremos que estos actos de violencia contra nuestros 
hermanos Guardias hoy silencien nuestra voz porque una vez más agitaremos las 
banderas gritando, GUARDIA!!!...GUARDIA!!!...FUERZA!!!..FUERZA!!!
A PARAR PARA AVANZAR…!!! VIVA EL PARO NACIONAL…!!!!
ORGANIZACIÓN DEL PUEBLO PIJAO EN RESISTENCIA




4 de Mayo de 2021

Colombianas, colombianos, pueblos y comunidad internacional:

La Instancia Especial de Alto Nivel con Pueblos Étnicos (IEANPE) ha seguido con enorme preocupación y tristeza la brutal represión armada que se ha venido presentando con motivo de las protestas legitimas de la sociedad colombiana y los pueblos étnicos en el marco del paro nacional, nos solidarizamos con los cientos de víctimas, desaparecidos y decenas de personas asesinadas, incluidas personas de los pueblos étnicos.

Recordamos que el Acuerdo de Paz reconoce el derecho a la protesta pacífica y la movilización como pilar fundamental del sistema democrático y, como parte de las Garantías de Seguridad para Líderes y Lideresas de Organizaciones y Movimientos Sociales y Defensores y Defensoras de Derechos Humanos, estableció el desarrollo de garantías para la movilización y la protesta pacífica (2.2.2). En el contexto actual la IEANPE considera incumplidas estás garantías por el Gobierno Nacional y demanda del mismo cesar su violación y atenerse a los estándares internacional en materia de protección del derecho a la protesta social, garantizando los derechos de las y los manifestantes, en especial el derecho a la vida y la libertad personal. Rechazamos la persecución judicial de la Fiscalía y otros funcionarios públicos contra las autoridades indígenas de AISO y demandamos el cierre inmediato de los procesos judiciales en curso.

Dada la gravedad de lo hasta ahora sucedido en el marco de las graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos a la población civil perpetradas por las fuerzas públicas que están por contrario instituidas para proteger a todas las personas en su vida y demás derechos y libertades, como lo establece el artículo 2 de la Constitución Política de Colombia, que además establece como derecho fundamental la participación de todos en las decisiones que nos afectan, solicitamos a todas las instituciones del Estado defender la integridad democrática de Colombia y a la comunidad internacional:

1. Solicitar a los Estados Americanos miembros de la OEA y su Secretario General que basado en los principios de la Carta de la OEA y la Carta Democrática Interamericana convoquen con urgencia un periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General para que se adopten decisiones urgentes para cesar los asesinatos de civiles y la represión del pueblo colombiano y reestablecer el orden constitucional y el estado de derecho en Colombia.

 2. Solicitamos a la Fiscal de la Corte Penal Internacional a que en el marco de su mandato y en consecuencia con los crímenes de lesa humanidad que se vienen presentando adelante las investigaciones que se requieran para llevar ante la justicia a todos los responsables de estos crímenes, incluidos altos mandos de Gobierno y de la Fuerza Pública Colombiana y demás perpetradores e instigadores de estas graves violaciones.

3. Solicitamos a todas las Relatorías y demás Mecanismos Especiales de las Naciones Unidas a que se pronuncien rechazando estas graves violaciones a la Carta Internacional de Derechos Humanos y en el marco de sus respectivos mandatos, y en especial de forma conjunta, realicen todas las acciones posibles para proteger los derechos humanos de las y los colombianos y los pueblos étnicos.

4. Requerimos al Secretario General de las Naciones Unidas, por concurso de su Representante Especial de la Misión de Verificación en Colombia, solicitar una sesión extraordinaria del Consejo de Derechos Humanos para tratar la grave situación de derechos humanos en Colombia, incluido el incumplimiento global del Acuerdo de Paz refrendado en noviembre de 2016.

5. Solicitamos al Gobierno de EE.UU, a la Unión Europea y demás gobiernos y estado del mundo a realizar todos los esfuerzos diplomáticos para cesar esta barbarie, e instamos a cortar de la forma más inmediata posible cualquier contribución financiera o de otro tipo con el Gobierno de Colombia hasta que cesen las graves violaciones de los derechos humanos y se regrese a la regla democrática.

6. Instamos a los pueblos del mundo a apoyar desde todos los rincones y con todos los medios a las y los Colombianos y a los pueblos étnicos que continúan resistiendo y ejerciendo su derecho legitimo a la movilización y la protesta pacífica.

La IEANPE seguirá su proceso de seguimiento de esta crítica situación y reitera su férrea disposición para facilitar un diálogo de país e internacional con todas las partes para superar urgentemente la que entendemos como la crisis democrática y de derechos humanos más importante del país desde la Constitución Política de 1991.

LA PROTESTA PACÍFICA ES UN DERECHO FUNDAMENTAL Y LA MEJOR HERRAMIENTA DEMOCRÁTICA PARA OPONERSE A CUALQUIER FORMA DE OPRESIÓN O TIRANIA

¡EL PUEBLO NO SE RINDE CARAJO!


 “Compañeras, reflexionemos que nosotras no somos ningunas víctimas, nosotras lo que somos son unas guerreras, unas heroínas, que hemos traspasado mares, que hemos hecho muchas cosas por salvar a nues- tro pueblo y aquí estamos, ¿para qué la historia?” (Francisca Castro – Seño Pachita)

Descarga la cartilla, aquí.

CONTENIDO:


SEMBLANZA.......................................................................................................... 7 
COORDINACIÓN ÉTNICA NACIONAL DE PAZ –CENPAZ ............................. 9 
INSTANCIA ESPECIALDE ALTO NIVEL CON LOS PUEBLOS ÉTNICOS..... 9 
BALANCE DEL ENFOQUE TRANSVERSAL DE GÉNERO, MUJER, FAMILIA Y GENERACIÓN, DESDE UNA MIRADA TERRITORIAL A LA IMPLEMENTACIÓN DEL CAPÍTULO ÉTNICO DEL AFP........................ 14 

Punto 1. Hacia un nuevo campo colombiano. Reforma Rural Integral..................................................................................... 15 

Con relación al acceso, uso y tenencia de la tierra. —15 
Sobre los Planes Nacionales para la Reforma Rural Integral. —15 
sobre los PDET. .................................................................................. 15 

Punto 2. Participación política. Apertura democrática para la Paz. 16 

Con relación al fortalecimiento para la participación.—16 
¿Cómo desde los territorios nación podemos enfrentar al monstruo que nos niega la participación a las mujeres?—16 
Sobre garantías para la seguridad y protección.—17 
Sobre garantías para el ejercicio de la oposición, derecho a la protesta, movilización, participación política de las víctimas.—17 Punto 

3. Fin del conflicto. ....................................................................... 18 

¿Cómo construir paz si no hay fin del conflicto?—18 

Punto 4. Solución al problema de las drogas ilícitas.......................... 20 

Punto 5. Reparación de víctimas: Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición. .................................................. 22 

CONCEPTUALIZACIÓN DEL ENFOQUE TRANSVERSAL DE GÉNERO, MUJER, FAMILIA Y GENERACIÓN. ................................ 25 

LLAMAMIENTO A LAS COMADRES DE COLOMBIA: ¿PARA QUE LA HISTORIA? ¡PARA SEMBRAR LA SEMILLA DE LA PAZ! ... 28


Comunicado a la opinión pública

DOLOR Y RECHAZO POR EL ASESINATO DEL LÍDER PALENQUERO FREDMAN HERAZO PADILLA

Desde los procesos organizativos que conformamos la Coordinación Étnica Nacional de Paz – CENPAZ, queremos manifestar nuestro profundo rechazo ante el asesinato de nuestro Hermano, compañero y amigo Palenque FREDMAN ARTURO HERAZO PADILLA, en hechos ocurridos el pasado 15 de enero en el Municipio La Apartada, departamento de Córdoba. Con este lamentable hecho, la cifra de líderes asciende a 1125 desde la firma del acuerdo final de paz entre el gobierno y la guerrilla de las FARC, según INDEPAZ.

Desde la juventud, Fredman, se adentró en el conocimiento y rescate de las herencias culturales del palenque, fue historiador, lingüista, traductor, comentaristas, locutor, conocedor de la religiosidad africana y de la legislación afrocolombiana, profesor y guía turístico. Su conocimiento y experiencia siempre al servicio de las comunidades negras, en especial en los territorios más empobrecidos.

En los últimos años se dedicó a realizar trabajo político organizativo conformando organizaciones afros y apoyando la creación de consejos comunitario en el Caribe, acompañando estudiantes a que accedan a créditos condonables, realizar trabajos religiosos, entre otras actividades. Su quehacer y compromiso contra la opresión, el racismo, la explotación, y la pobreza era invaluable, por eso lo acallaron.

Con dolor y preocupación, solicitamos:

Al Gobierno colombiano liderado por el presidente IVAN DUQUE la IMPLEMENTACIÓN del acuerdo final de paz, pues éste repercute en las garantías de protección, no solo a las y los firmantes de paz sino a las y los líderes sociales.

 

A la Fiscalía General de la Nación, implemente los mecanismos necesarios que conlleven a esclarecer el hecho, responsables materiales e intelectuales del que fue víctima nuestro compañero FREDMAN ARTURO HERAZO PADILLA.

 

A la Defensoría de Pueblo acompañamiento y labores de incidencia ante el Estado para la implementación URGENTE de medidas de protección a los lideres sociales.

 

A la comunidad internacional, dar seguimiento a la grave situación en materia de derechos Humanos por las que atraviesa nuestro país y acompañarnos en nuestro ejercicio de insistencia por la protección a la vida e integridad de líderes sociales.

El asesinato de Fredman no puede quedar en impunidad, el pueblo negro exige justicia, verdad y reparación. ¡Por nuestros muertos ni un minuto de silencio!

FREDMAN HERAZO, un cimarrón que vivirá para siempre.

Coordinación Étnica Nacional de Paz – CENPAZ

Enero 18 de 2021


“El Estado Colombiano le hace conejo al cumplimiento de la paz en Colombia, miente frente a la supuesta implementación del capítulo étnico y pone en grave riesgo el fin de la guerra en el país”

La Coordinación Étnica Nacional de Paz CENPAZ surge como confluencia de autoridades territoriales y organizaciones indígenas, negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras en junio de 2016 en marco de la presión política para incluir el Capítulo Étnico en en marco de las negociaciones de paz en la Habana. En Octubre de 2016, en nuestra primera asamblea de autoridades étnico territoriales desde Quibdó Chocó mandatamos a CENPAZ el impulso a la construcción de paz territorial, la defensa de los derechos ancestrales de los pueblos, la exigencia al cumplimiento del Capítulo Étnico del Acuerdo Final y la salida negociada al conflicto armado con el ELN y otros actores armados, en la que seguimos insistiendo.

Somos parte de la Instancia Especial de Alto Nivel con Pueblos Étnicos IEANPE que creo el Acuerdo Final de paz para el seguimiento, monitoreo e impulso a la implementación del Capítulo Étnico del acuerdo de paz. Hemos sido protagonistas de la construcción del Plan Marco de Implementación, con la concertación de los 97 indicadores étnicos, las 27 metas trazadoras y los planes y programas específicos para el cumplimiento de lo acordado en los 6 puntos del Acuerdo de la Habana. Así mismo, hemos venido acompañando la implementación a nivel territorial, participando, dando alertas y generando denuncias, haciendo pedagogía y exigiendo la incorporación del enfoque étnico en los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial - PDET, en los Planes Nacionales Integrales de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito PNIS, y otros logros del la Reforma Rural Integral. Hemos visto avances a los escenarios de Verdad, Justicia y Garantías de no Repetición y ver cercenado el impulso a la participación política y profundización de la democracia. Insistimos en medio de la confrontación que no cesa, y el dolor de los miles que siguen siendo asesinados, en el fin del conflicto armado buscando los escenarios de reconciliación y armonización con los firmantes del acuerdo y que siguen cumpliendo en el mandato de paz que exige Colombia.

Hoy 14 de octubre luego de 3 días de balance nacional y territorial de la implementación del Capítulo Étnico y de las miradas de nuestras autoridades y del monitoreo internacional, en marco de nuestro 4 Convite de Aniversario, declaramos sin ambigüedades que el Estado Colombiano le hace conejo al cumplimiento de la paz en Colombia, miente frente a la supuesta implementación del capítulo étnico y pone en grave riesgo el fin de la guerra en el país. Las comunidades que seguimos creyendo en lo acordado, día a día perdemos la confianza en el gobierno nacional, que con la administración Duque ha dejado claro su oposición a la paz como política de Estado. Esto se comprueba a nivel técnico, donde es claro que no hay avances sustanciales en la garantía y goce efectivo de de derechos para los pueblos étnicos del país contemplados en el Acuerdo Final, el Capítulo Étnico y el Plan Marco de Implementación. La paz no son pequeñas obras de infraestructura, propaganda y cambio de nombres a la oferta institucional, o simulación de cifras y de hechos cumplidos.

No es nuevo que las élites en el poder en el Abya Yala y en Colombia estén en contra de la vida digna de los pueblos y las mayorías. Que persigan la protesta social y la estigmaticen, que incumplan acuerdos y quieran que la muerte criminal sea la que reine. Pero nuestras luchas siempre han sido de largo aliento, nuestro tiempo camina en espiral y parafraseando el himno de la guardia indígena, “¡por cada indio, negro, campesino muerto, otros miles nacerán!” Así que en estos días de octubre a 528 años de resistencia y propuestas de país de los pueblos indígenas, negros, afrocolombianos, raizales y palenqueros en Colombia, en marco de la MINGA por el derecho a la vida y al territorio, mandatamos desde nuestras autoridades territoriales a seguir impulsando desde CENPAZ la agenda de construcción de paz territorial para el buen vivir, y el cuidado y protección de la madre tierra. Nos sumamos a los movimientos sociales, a la comunidad internacional y a los pueblos colombianos a seguir insistiendo en que somos la generación de paz que logrará frenar los intereses del capitalismo en nuestros territorios y que superaremos las élites perezosas, racistas y rentistas en Colombia.

Somos Paz, Somos Minga, Somos CENPAZ

A 528 años de la resistencia y la propuesta, Octubre 12, 13 y 14 de 2020.

Coordinación Étnica Nacional de Paz CENPAZ. Constituida por: Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas de Colombia - CONPI, Coordinación Nacional de Comunidades y Organizaciones Afrocolombianas - CONAFRO Comunidades Construyendo Paz en Colombia - CONPAZCOL y la Federación de Pequeño y Medianos Mineros del Chocó - FEDEMICHOCÓ

 

 Por Luz Mery Panche Directora Asuntos Indígenas AlCentro 

Con este breve escrito pretendemos poner al centro del debate nacional algunos temas de interés relacionados con los Pueblos Originarios de Colombia, que resistimos el exterminio sistemático desde hace más de cinco (5) siglos. No para presentarnos como victimas, sino para hacer entender a la Nación la importancia de la protección y la garantía efectiva de los derechos especiales que han conquistado los pueblos indígenas a través de la movilización y la denuncia permanente. 

ALGUNAS CIFRAS DEL EXTERMINIO 

Según el DANE, en el censo de 2018, en la actualidad existen 115 pueblos indígenas en el país, con un total de 1.905.517 personas, representando el 4,4% de la población total del país. Sin embargo, se habla de un subregistro generado por las distancias geográficas en las que viven muchas de estas comunidades. A la violencia de la guerra se une el racismo, la exclusión e incluso el desarrollo normativo y la imposición de modelos de desarrollo productivo y económico que aumenta los riesgos de exterminio físico y cultural que se ha denominado el Etnocidio de los pueblos con consecuencias como la alta desnutrición infantil muy visible en los pueblos Wayuu, Hitnu, Jiw, Nukak Makú pero que afecta a todos los pueblos indígenas del país. Según INDEPAZ en los últimos cinco (5) años se han asesinado 265 líderes indígenas además de quienes están amenazados. También 203.212 indígenas han sido afectados por el desplazamiento forzado1hasta 2019, sumando las afectaciones por desaparición forzada, violación sexual, minas antipersona, reclutamiento forzado entre otros hechos violentos que aumentan las cifras. 

CITANDO ALGUNAS NORMAS JURIDICAS

Entre otras muchas normas jurídicas relacionadas con los derechos de los pueblos originarios, podemos decir que antes de 1991 solo existía la Ley 89 de 1890 que daba tratamiento de salvajes e incivilizados a los pueblos indígenas e incitaba a avergonzarse y olvidar su identidad cultural, su idioma y tradiciones, amparando el racismo como parte de la cultura 1 En el Registro Único de la Unidad para la Atención y Reparación a las Victimas se muestra que el 12% de las personas incluidas, han manifestado pertenecer a algún grupo étnico, el 9% se auto reconoce como Negro(a) o Afrocolombiano(a), el 2% como indígena y el 1% como Gitano(a) Rrom). De acuerdo con el lugar de ocurrencia de la victimización, el 71,8% de las víctimas étnicas sufrieron la afectación en alguno de los 170 municipios priorizados para PDET. del país y normalizar la exclusión en la toma de decisiones por parte del Gobierno, el Estado y sus instituciones. Con la Constitución Política de 1991 se reconoció los derechos fundamentales de los pueblos indígenas y rse atificó el Convenio 169 de la OIT, a través de la Ley 21. 

En 2009, el Estado colombiano se adhirió a la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y con el Auto 004 de 2009, que se desprende de la Sentencia T-025, la Corte Constitucional ordenó al Estado la protección especial de 34 pueblos indígenas en riesgo de exterminio físico y cultural por el conflicto armado. El Decreto 1953 de 7 de octubre de 2014, crea un régimen especial para poner en funcionamiento la administración de los sistemas propios de los pueblos indígenas en sus territorios. En el marco de la Mesa Permanente de Concertación, creada en 1996, se han venido construyendo los sistemas propis de educación – SEIP y de salud – SISPI que en muchos de los departamentos y municipios donde hay población indígena, no han tenido mayor cumplimiento. Respecto al derecho fundamental de la consulta previa existen muchas controversias porque se han generado problemáticas internas en las comunidades indígenas y ha sido utilizado por varios políticos como medio para estigmatizar a los pueblos indígenas sin debates sobre las visiones de desarrollo en cuestión. 

ACCIONES DESDE LOS PUEBLOS PARA ABRIR ESPACIOS DE PARTICIPACION 

A pesar del desarrollo normativo “oficial”, no ha sido posible hacer efectivo el ejercicio de derechos y detener el exterminio físico y cultural de los pueblos originarios quienes se han movilizado en diferentes momentos y en diferentes regiones, con mingas que concluyen con pactos firmados por representantes del gobierno y que no se cumplen, juntando hoy alrededor de 1600 pactos firmados. Entre 2002 y 2010 y específicamente en el Gobierno de Álvaro Uribe Vélez se negó la posibilidad de dialogo con los pueblos indígenas y el derecho de participación en la vida política del país.

 A partir de 2010, se ha venido dialogando en el marco de la Mesa Permanente de Concertación donde se ha logrado la construcción concertada de propuestas en los Planes de Desarrollo Nacional y la consulta previa que han dado como resultados normas específicas para los pueblos, así como la inclusión del enfoque de pueblos étnicos como ocurrió con el marco jurídico para la implementación del Acuerdo Final de Paz, que hoy contiene el Capítulo Étnico en el punto 6.2 gracias a la exigencia de participación en este proceso histórico de paz. 

Desde los Resguardos, parcialidades y asentamientos indígenas se han construido: los Planes de Vida, los 36 Planes de Salvaguarda y el Programa Nacional de Garantía de derechos ordenados por la Corte; también existen algunos Planes de Manejo Ambiental de territorios indígenas y se han logrado espacios de participación en la construcción concertada de algunos Planes de Desarrollo Municipal y Departamental. De igual manera, se ha logrado la inclusión de Capítulos étnicos en los PDETS así como en el Plan Marco de Implementación, de hecho en en algunos departamentos se ha logrado la expedición de Ordenanzas que reconocen las Políticas Publicas construidas por los propios pueblos indígenas. Sin embrago, ninguno de estos mecanismos de planeación y planificación han podido ser financiados para su ejecución integral. 


Vamos a dejar en este punto la exposición de cifras y acciones de manera general y daremos continuidad en próximas entregas que permitirán acercarlos un poco más a esos mundos que nos ofrecen los pueblos originarios, pues talvez uno de los mayores problemas que tenemos para construir nuestra nacionalidad es la ignorancia sobre las diferentes culturas que convivimos en este bello país llamado Colombia.


Por: Luz Mery Panche Chocue

Desde hace varios años, en diferentes espacios, y desde diversas posiciones políticas, se ha ido sembrando en el imaginario colectivo nacional, una serie de paradigmas que han profundizado no solo el racismo contra los pueblos indígenas sino la exclusión, el rechazo e incluso la violencia física contra voceros, Autoridades, instalaciones, mingas/ movilizaciones, amenazas, que en varias regiones ha significado acciones concretas de grupos armados legales e ilegales en contra del Movimiento Indígena. 

En el documento anterior mencionamos varias cifras oficiales que denotan la magnitud del exterminio histórico que afrontan los pueblos originarios y vamos a tratar de exponer algunos factores que consideramos importante analizar para asomarnos al diverso mundo indígena y alimentar el debate nacional sano, respetuoso, serio y que genere impactos en la vida de la nación. 

En esta oportunidad vamos a dar algunas puntadas sobre el álgido asunto de la tierra y el territorio, que además de ser eje central para la existencia digna de los pueblos originarios, también ha sido catalogado como la raíz de los conflictos, social, político y armado, que han dejado tanto dolor, miedo y pobreza en la mayoría de los que habitamos este país. 

Según el Decreto 2164 de 1995, contenido en el Decreto 1074 de 2015, define que los Territorios Indígenas “Son las áreas poseídas en forma regular y permanente por una comunidad, parcialidad o grupo indígena y aquellas que, aunque no se encuentren poseídas en esa forma, constituyen el ámbito tradicional de sus actividades sociales, económicas y culturales. (…)”. De esta manera se reconoce el derecho territorial de los pueblos que originariamente y por miles de años lo han habitado, es decir propietarios ancestrales. Y esto obedece a que el concepto de linderos, de fronteras no hace parte del lenguaje propio de estos pueblos, que asumen el manejo adecuado del territorio desde la Ley de Origen o Palabra de Vida y del Derecho Mayor o Derecho Natural. 

Como resultado del proceso histórico de despojo territorial, iniciado desde hace 527 años, para el caso específico de Colombia, los Pueblos Indígenas fueron obligados a reducir su ámbito territorial a través de la imposición de los Resguardos desde la colonia hasta nuestros tiempos. Hoy existen 115 Pueblos Indígenas en Colombia con 719 Resguardos legalmente constituidos, que corresponden apróximadamente al 30% de la totalidad del territorio nacional. Y este dato general suscita discursos y posiciones políticas desde el gobierno, el estado y partidos tradicionales, para oponerse a las solicitudes justas de entrega de tierras para la constitución de nuevos resguardos y procesos de saneamiento y ampliación. 

Lo que no se visibiliza en este asunto territorial es la calidad y vocación de los suelos adjudicados como Resguardos donde el 71% de la tierra están ubicados en la franja de bosque húmedo tropical y de ella, 27 millones de hectáreas están ubicados en la región de la selva amazónica, es decir que cerca del 87% del territorio indígena es territorio selvático habitado por 64 de los 115 pueblos indígenas registrados oficialmente además de los Pueblos en Aislamiento Voluntario o no Contactados aún con lo que llaman civilización. Cabe aclarar, que, en la Amazonia, no todo el territorio indígena es de su exclusiva propiedad ya que un gran número de resguardos esta traslapado con áreas de los 11 Parques Nacionales Naturales que allí se han conformado. 

Tampoco podemos desconocer que la gestión de esos territorios, aún en la Amazonía siempre ha estado condicionada por los actores armados presentes y ha sido imposible avanzar en garantías y el reconocimiento pleno de las Autoridades Indígenas como Autoridades Ambientales. Ahora bien, si analizamos en términos de población, del 1.905.517 del total nacional de personas indígenas, (según DANE y recalcamos aquí el amplio subregistro poblacional), apróximadamente 200 mil indígenas habitan en los seis (6) departamentos que conforman la región de la selva amazónica colombiana, (estos seis departamentos tienen una población total de cerca de un millón doscientas mil personas), ocupando el 87% de la totalidad del territorio indígena en Colombia. 

Y es importante resaltar aquí que ha sido fundamental el establecimiento de resguardos en la amazonia colombiana porque han sido precisamente los pueblos originarios, quienes han dado ejemplo de cuidado, conservación y protección ambiental y del manejo adecuado de la selva amazónica como pulmón y corazón del planeta. Tarea nada fácil y que se ha convertido en un alto riesgo para la seguridad y la salud física y territorial debido a la entrega irresponsable de concesiones y contratos para la explotación de petróleo y minerales, así como para la construcción de hidroeléctricas y estructura vial, sin resolver los graves procesos de contaminación de importantes ríos como el Putumayo, San Miguel, Caquetá, Caguán, entre otras fuentes hídricas que hoy están envenenadas con mercurio (Hg) y de las cuales se abastecen para su consumo los pobladores rivereños que están muriendo envenenados también. Es sabido además que las tierras amazónicas son especialmente importantes para la conservación ecológica y no tienen vocación agropecuaria, por lo tanto, sería muy grave cambiar esa vocación. 

Con los datos anteriores queda claro que las tierras de resguardos ubicados en la región andina, el pacifico, la costa caribe y la Orinoquia, corresponden solo al 13% del total territorial habitado por el 85% del total de indígenas colombianos. Pero además habría que tener en cuenta que de ese 13% existe un gran porcentaje de tierras indígenas ubicadas en áreas de bosque húmedo tropical, paramos y otras áreas de protección ambiental. Podemos decir entonces que, en regiones con alto número de población, a diferencia de la zona selvática, los pueblos originarios viven en alto grado de hacinamiento por su estrechez territorial, mientras que a su alrededor aún persisten los grandes latifundios, fruto del despojo territorial histórico y otros que han consolidado los industriales como sucede con los ingenios azucareros en el Valle del Cauca o los arroceros en el Tolima. Insistir en la reforma agraria se hace necesario, especialmente en regiones como el Cauca donde el hacinamiento de los pueblos indígenas es evidente, sobre una amplia geografía de montaña y paramos que no debería intervenirse por su vocación de conservación natural y por tratarse de sitios sagrados ancestrales desde su Ley de origen. 

Al acercarnos a esta realidad, queda sin piso asegurar que los Pueblos originarios de Colombia no necesitan tierra o que son terratenientes, pero además queda claro que en medio de la precariedad han logrado sostener practicas ancestrales para convivir en armonía con la naturaleza y que se hace preciso concretar sus propuestas e iniciativas para garantizar no solo la propiedad colectiva de la tierra sino el ejercicio de todos los derechos que han conquistado con sus luchas históricas y que hasta ahora han tenido tan poco desarrollo en sus comunidades. 

Estos tiempos son tiempos de cambio y la realidad nos plantea retos que se deben asumir desde diferentes niveles del Estado y del Gobierno, y con mayor fuerza desde las comunidades para ejercer su derecho a la participación real. No esperemos cambiar repitiendo las mismas acciones que hoy nos muestra el fracaso de la intervención del estado en materia de salud, de educación, de tecnología, de economía y desarrollo. Es imperante reconocer que ha sido equivocada la actuación estatal para resolver el cáncer del narcotráfico y la corrupción tanto en los ámbitos público y privado, así como las buenas intenciones por la conservación ambiental que debe convertirse en un principio rector de todas nuestras acciones y que los pueblos originarios en Colombia juegan un papel muy importante para realizar tales cambios, no solo para garantizar su existencia sino el Buen Vivir de todos. Dejamos por ahora dejamos hasta aquí estas pocas líneas.

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