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Mapiripán, Meta, Agosto 24 de 2019

Comunicado Público:
“Con amenazas de desalojo forzado e intimidaciones de judicializaciones a los voceros, terminó reunión entre instituciones de gobierno  y los voceros  d las familias que lideran la Acción de Dignificación  NO Violenta de Asentamiento Humano en Mapiripán, Meta”
 ALCALDIA DE MAPIRIPAN – MEDIANTE EL USO DE LA FUERZA REVICTIMIZA A INDIGENAS, CAMPESINAS Y AFROCOLOMBIANOS QUE EN ACCIÓN NO VIOLENTA LIDERAN ASENTAMIENTO HUMANO, AFIRMANDO SU DERECHO A LA VIDA Y A UNA VIVIENDA DIGNA.
Desde el pasado viernes 16 de agosto, hace 7 días, 302 familias, más de 1.000 personas entre CAMPESINOS MESTIZOS, INDÍGENAS JIW, SIKUANI, y AFROCOLOMBIANOS víctimas del conflicto armado en Colombia, adelantan mediante una acción no violenta de dignificación de asentamiento humano, la presencia pacífica en un terreno denominado “Manga Coleo y COLEGIO Bachillerato” área que no cumple ninguna función social ni productiva en el Municipio de Mapiripan, Departamento del Meta, para adelantar en este lugar un asentamiento humano que les permita ser beneficiarios de una vivienda digna.
Sin embargo, pese al carácter de presencia pacífica y de acción no violenta, cuando habían transcurrido más de 48 horas, el alcalde de este Municipio, sin agotar proceso de diálogo y concertación con los líderes y lideresas de esta acción, ordenó a través de la policía del Esmad y policía de civil, usar la fuerza para obligar a las familias a retirarse del lugar. De esta acción desproporcionada de la fuerza resultaron afectados en su salud, niños, mujeres y adultos mayores por el uso de gas lacrimógeno, lo mismo que los bienes (plásticos, banderas, colchones, carpas), que las familias ubicaron en el lugar. Preocupa que el Esmad y la policía de civil realizaran esta acción sin presentar orden de desalojo.
Buscando respuesta de las autoridades competentes, las familias víctimas, conformaron un comité de concertación y se han realizado varias reuniones con participación del personero municipal, el alcalde, la coordinadora local de víctimas, secretaría social y el inspector de policía, sin embargo, a la fecha, aunque el gobierno local avanza en el proceso de caracterización de las familias, insiste en sacarlos del lugar, usando la fuerza del Esmad.
Hoy viernes 23 de agosto, desde las 3 pm, nuevamente irrumpe el Esmad, arroja gases lacrimógenos, bombas aturdidoras y la policía detiene a 4 personas de las que participan en la acción no violenta. Hay mucho temor por lo que pueda ocurrir con la vida e integridad física de las personas que adelantan la acción no violenta.
Alertamos sobre el señalamiento por parte del personero municipal Pablo Sacristán al lider social y defensor de derechos humanos de nuestra Red Conpaz, Willian Aljure, como promotor de la acción, cuando la función del líder y directivo de nuestra red ha sido la de garante del cumplimiento de los derechos humanos.
Las 302 familias asentadas de manera pacífica en este lugar, mediante el presente comunicado, solicitamos:
Al Ministerio Público, Defensoría de Pueblo y Procuraduría hacer presencia en Mapiripan, apoyar el pliego de exigencias y velar por la garantía de sus derechos.
A las organizaciones nacionales e internacionales defensoras de los Derechos Humanos, visibilizar la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran las 302 familias víctimas presentes en esta acción no violenta y solicitar al gobierno Nacional, Departamental y Municipal, resolver sus derechos integrales y diferenciales como víctimas.
Al gobierno Nacional, Departamental y Municipal, tomar las medidas necesarias de protección, para que esta acción no violenta, por el restablecimiento y goce efectivo de sus derechos a una vivienda digna, no se convierta en pretexto de estigmatización, amenazas o daños a la vida e integridad física de los participantes o de quienes asumen el rol de garante de sus derechos, como el caso de Willian Aljure.
COMUNIDADES CONSTRUYENDO PAZ EN LOS TERRITORIOS, CONPAZ



La planta de coca está integrada plenamente en la cultura de la mayoría de los pueblos indígenas desde hace milenios. Posee funciones medicinales y analgésicas e históricamente se ha usado como ofrenda durante los rituales, para mejorar el estado físico, quitar el hambre y el sueño, facilitar el aclimatamiento a las alturas, para el mambe y como suplemento alimenticio por sus ricas propiedades vitamínicas, Además, en la cosmovisión indígena también entraña una importante función social.



Defensores de Paz es una búsqueda de líderes sociales para que cuenten sus experiencias de trabajo comunitario y político. Es una plataforma para la visibilización y denuncia de las violaciones de derechos humanos que padecen en el marco de una sistemática persecución y ataque contra sus familias, movimientos y pueblos. Esta es una historia de paz.




Otro de los reparos fue formulado por el dirigente cívico afrocolombiano Héctor Marino Carabalí Charrupí, quien explicó que las comunidades no requieren medidas coercitivas o policivas, o centradas exclusivamente en el componente de protección, sino que se debe atender la mitigación de los factores de riesgo con medidas preventivas que eviten la materialización del riesgo advertido.


Intervención Instancia Especial de Alto Nivel con Pueblos Étnicos para la implementación del acuerdo de PAZ
En voz de Hector Carabali, vocero CENPAZ, CONAFRO y ASORENACER Cauca
Distinguidos miembros del Consejo de Seguridad: Como pueblos étnicos vemos con buenos ojos su presencia en este momento tan difícil para nosotros.
Nos preocupa que, hoy, luego de la firma del acuerdo de paz, nos sigan asesinando a nuestros dirigentes de lo que va del afirma que va del acuerdo de paz han asesinado a más de 730 líderes sociales, de los cuales entre el 40% y 50% son líderes y autoridades étnicas. Yo hablo en representación de las mujeres y hombres de los 102 pueblos indígenas, 3 grandes pueblos afrocolombianos, y el pueblo Rrom, que representamos el 14% de la población del país.
Nuestros pueblos han sido afectados desproporcionalmente por el conflicto armado. El 27% de las víctimas de desplazamiento forzado son miembros de pueblos étnicos. En regiones como: Catatumbo, Choco, Cauca, Nariño, Amazonas, Putumayo.
Como ya ha sido expuesto en el Informe del Secretario General, en estas regiones se están presentando homicidios, amenazas, desplazamiento, confinamiento, desaparición forzada y reclutamiento de menores.
En este momento, mientras hablo casi 8000 mujeres, hombres y niños del municipio Jurado en Choco están en confinamiento, en medio de combates entre grupos armados como ELN- AUC. En este año, Talambí, El Charco en Nariño y Riosucio en Chocó estuvieron en la misma situación.
¿Quiénes nos están matando y por qué nos están matando? 
Extracción Ilegal de recursos naturales – Presencia de trasnacionales, Cultivos ilícitos, Rutas de Narcotráfico.
Estas comunidades son extremamente vulnerables y viven la violencia día a día, son los mismos lugares donde han matado a excombatientes. Nuestras comunidades están invadidas por grupos armados, la fuerza pública, paramilitares, grupos armados al margen de la ley, bandas de narcotraficantes, disidencia.
Ya la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha reconocido que las comunidades étnicas, autoridades y líderes requerimos protección especial y ha ordenado medidas cautelares para proteger individuos y territorios colectivos.
Sin embargo, no obstante, los impactos desproporcionados de la guerra, los pueblos étnicos, autoridades tradicionales de resguardos indígenas y consejos comunitarios afrocolombianos estamos abiertos a la reconciliación, a recibir a los excombatientes, queremos la paz en Colombia, estamos construyendo juntos proyectos económicos y comunitarios en Cauca, Caldas, Choco, Nariño.
Pedimos respeto y presupuesto a la Justicia Especial para lo Paz y al Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición.
Pedimos al Consejo de Seguridad exhorte al Estado colombiano que su obligación de proteger a las comunidades étnicas se haga operativo las instancias creadas bajo los acuerdos de paz, y el fortalecimiento de nuestros sistemas de autoprotección, tales como guardias indígenas y cimarronas.
Distinguidos miembros del Consejo de Seguridad, pedimos exhorten al Estado colombiano en el cumplimiento del capítulo étnico, al Programa Nacional integral de Sustitución de cultivos ilícitos, Programas de Desarrollo Territorial con enfoque territorial y sus indicadores contemplados en el plan marco de implementación.
Alta Instancia de Pueblos Étnicos de Paz de Colombia.

Intervención Comisión Étnica para la Paz y la Defensa de los Derechos Territoriales.
El Capítulo Étnico de Paz no solo atiende al reconocimiento de un país que tiene grandes expectativas por la paz después de conocer los impresionantes daños generados por la guerra a los pueblos étnicos. Dichos daños son altamente desproporcionados y expresan profundas heridas en los proyectos de vida reconstruidos después del dañino proyecto colonial y esclavista. Los pueblos étnicos constituimos una demografía de no menos del 13% del total de la población colombiana, e incluso Informes del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo la estima el 20 y 25% de la población nacional. Estamos hablando de la tercera parte del territorio nacional.
Con la firma del Acuerdo Final de Paz las expectativas en los pueblos étnicos se elevaron en virtud de un camino expreso sobre la no repetición de los hechos violentos, la búsqueda de la verdad y el alcance de la reparación frente a los daños, en lo territorial, ambiental, a la identidad cultural y el daño por racismo. Cabe señalar que el racismo como enfermedad en Colombia contribuyó a que el conflicto armado fuese desproporcionado sobre los pueblos indígenas, rom, afro descendiente, palenquero y raizal.
Sin duda alguna, los diferentes daños no obedecen a sucesos aleatorios sino orientados en el marco de un conflicto armado sin solución de continuidad y que especialmente constituye una manera sofisticada de agenciar un modelo económico de carácter extractivo con tácticas de apropiación violenta de capital. Sin duda, existe una relación entre modelo económico extractivo y violencia sobre los pueblos étnicos, la forma como el Estado hace presencia tiene una relación explicita.
Desde las organizaciones étnicas observamos los procesos de concepción minero energético y el adentramiento de los carteles del narcotráfico como el agravamiento de la situación territorial y nos llama la atención que mientras es mayor la presencia de fuerza pública el espiral de violencia aumenta, es una contradicción.
Frente a esta situación que tiene las características de un etnocidio por su sistematicidad, hemos solicitado medidas de protección del Estado a través de diversas Movilizaciones y Mingas comunitarias, no sólo para cumplir la inminente deuda histórica frente a servicios sociales como incluso prescribe el Capítulo Étnico de Paz, sino, a salvaguardar la vida en medio de la crisis humanitaria que atraviesa Colombia en tiempos de post acuerdos.
Dichas exigencias han permitido concertar un Cerren Étnico con la Unidad Nacional de Protección UNP para el examen especial sobre los riesgos, así como un Protocolo de Protección Étnico que a la fecha no se han cumplido. Defensoría del Pueblo ha emitido en sus Alertas Tempranas para la Acción rápida del Estado el 90% detallan riesgos sobre pueblos étnicos.
Frente a dicha realidad los pueblos y procesos organizativos venimos exhortando al gobierno nacional garantizar el estado social de derechos, cumplir con el derecho fundamental a la consulta previa y el consentimiento previo libre e informado, como pueblos nos aferramos a la vida, a movilizar las acciones por la producción alternativa y concentramos esfuerzos en establecer la ruta para implementar el enfoque étnico del Acuerdo de Paz a través de un Plan de Trabajo concertado en la Instancia de Alto Nivel de los Pueblos Étnicos.
Le pedimos al Consejo de Seguridad continuar adelantando la importante labor que hace al priorizar el cumplimiento de este Acuerdo de Paz en nuestro país, acompañarnos, y garantizar la asignación de los recursos económicos para su implementación, al tiempo que le suplicamos exigirle al gobierno de Colombia y sus entes investigadores la necesidad de que se alcance el esclarecimiento no solo de los perpetradores de los asesinatos, sino sus determinadores o agentes intelectuales que parecen estar detrás de proyectos puramente económicos.
Invitamos a la sociedad colombiana y a la sociedad internacional a no desfallecer, a continuar firmes en este sueño de vivir en Paz y a movilizarnos por la Defensa de la Vida, la Defensa de los Territorios el próximo día 26 de Julio del presente año en todas las regiones del país. A despertar y dar un Grito por la vida de las lideresas y líderes en Colombia, porque el Pueblo No se debe Rendir, cuenten con nosotros para la Paz nunca para la Guerra.

english


Reproducimos el comunicado de CONPAZ Comunidades Construyendo Paz en los Territorios, en la apuesta por la construcción de Paz en Colombia. CONPAZ con Rodrigo Castillo, líder afrocolombiano del pacifico colombiano y en representación de la Coordinación Etnica Nacional de Paz tiene una voceria en la Instancia Especial con Pueblos Etnicos que creo el acuerdo de la Habana. En Colombia es claro que #SinPueblosEtnicosNoHayPaz. 




Diversos lugares de Colombia, enero 25 de 2019


Desde los territorios campesinos, indígenas y Afrodescendientes de nuestra red de Comunidades Construyendo Paz en los Territorios, CONPAZ, rechazamos el ataque ocurrido el pasado jueves 17 de enero en las instalaciones de la Escuela de Policía General Santander en la ciudad de Bogotá donde perdieron la vida 21 jóvenes policías y más de sesenta personas resultaron heridas. Acompañamos en su dolor a cada una de sus familias, para ellas nuestro abrazo de fortaleza y solidaridad.

Como víctimas del conflicto armado, como víctimas de graves violaciones a los Derechos Humanos y graves afectaciones a nuestros territorios, sabemos del dolor que produce la guerra, por eso reivindicamos todo tipo de acción no violenta que conduzca a una paz con justicia social y ambiental. 

No queremos que se repitan hechos como éste, tan lamentables como los que vienen ocurriendo de manera sistemática en contra de la vida e integridad de líderes y lideresas sociales que superan las 400 víctimas en medio de la construcción de paz. La Vida es sagrada y debe ser respetada, a pesar del dolor seguiremos incansables en la promoción de la reconciliación.

Por nuestros sueños e ilusiones que aún permanecen en la búsqueda de paz, por la memoria de nuestras víctimas, invitamos al ELN a no desistir en su voluntad de construcción de paz, de igual manera al señor Presidente Iván Duque, le llamamos a retomar la mesa de conversaciones de paz con el ELN. Instamos urgentemente a las dos partes para que se inicie cuanto antes un cese bilateral al fuego y se eviten más muertes y daños a nuestros territorios.

Nosotras/os seguiremos construyendo condiciones de no repetición de la guerra, no queremos más derramamiento de sangre en nuestros territorios, no queremos que se repita la historia.


COMUNIDADES CONSTRUYENDO PAZ EN LOS TERRITORIOS – CONPAZ –

En reciente gira por Estados Unidos, Hector Marino Carabali Charrupi vocero de CONAFRO y CENPAZ expuso la situación que están viviendo las comunidades y pueblos en Colombia con el devil proceso de implementación del acuerdo de la Habana. Llama la atencion sobre la dramatica situación del asesinato de líderes sociales y ambientales en Colombia y reafirma la esperanza de paz para el país y las comunidades de la Colombia profunda.


“Nos están matando y el Gobierno no hace nada”: líder social en la CIDH



Héctor Marino Carabalí, protagonista del documental “Nos están matando”, se reunió esta semana con la organización de derechos humanos y el Departamento de Estado de los Estados Unidos para exponer por qué están matando a los líderes sociales en Colombia. ¿Qué le dijeron?

Redacción EL Espectador Colombia2020

Héctor Marino Carabalí, líder social del norte del Cauca, durante su visita a los Estados Unidos./Tom Laffay.


Mientras Iván Duque y Donald Trump, presidentes de Colombia y Estados Unidos respectivamente, se reunían en la sede principal de las Naciones Unidas en Washington, en las oficinas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llegaba el líder social Héctor Marino Carabalí. Viajó desde el norte del Cauca para contarle a los delegados del organismo multilateral por qué están matando a los defensores de derechos humanos en Colombia. Esta última noticia pasó de agache ante la pomposa visita presidencial, pero dejó un mensaje claro: “el mundo debe saber que nos están matando y el Gobierno no hace nada”, expresó Carabalí.

Carabalí vive en Colombia, pero desde finales de julio pasado salió de su territorio, ubicado en zona rural de Buenos Aires (Cauca). Esto tras la muerte de su amigo y compañero Ibes Trujillo Contreras, quien fue secuestrado y luego asesinado. Cinco días después, el 21 de julio de 2018, Héctor Marino Carabalí recibió una amenaza de las supuestas “Águilas Negras”, una organización que fue desmantelada después de la desmovilización de los paramilitares según la inteligencia estatal. 

Sin saber cuándo regresará a su territorio, Carabalí viajó invitado por varios congresistas de Estados Unidos y organizaciones de derechos humanos a presentar el documental “Nos están matando”, un relato de lo que viven los líderes sociales después del acuerdo de paz, producido por Tom Laffay, Emily Wright y Daniel Bustos. En la pieza, Carabalí es protagonista junto al senador indígena Feliciano Valencia. 

En esta entrevista, desde Nueva York, donde terminará este viernes su gira con la presentación del documental, Carabalí contó qué dijo en la CIDH, qué habló con el representante demócrata, Jim McGovern, y cuál es el mensaje que trae para los defensores de derechos humanos en Colombia, quienes en estos días insistirán en una reunión urgente con el presidente Duque para que proteja su derecho a la vida. 




Héctor Marino Carabalí habla con un grupo de estadounidenses interesados en apoyar la paz de Colombia. Lugar: Busboys & Poets. Noche del 26 de Septiembre en Washington DC. Foto/ Daniel Bustos.

¿Cuál fue el objetivo de su visita a los Estados Unidos paralela a la del presidente Iván Duque? 

El objetivo era hacer incidencia en el alto gobierno de los Estados Unidos para que se ponga atención sobre el homicidio de líderes sociales en Colombia y para que apoyen la implementación del acuerdo de paz. Lo primero es causal de lo segundo, porque por defender la consolidación de la paz nos están matando. Tuve varias reuniones con funcionarios del Departamento de Estado, con senadores y con diferentes plataformas de derechos humanos de los Estados Unidos.

¿Cómo fue la reunión con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos?

Con los funcionarios de la CIDH se revisaron algunos casos de líderes asesinados y los cuales hacen parte del acervo probatorio que tiene ese organismo para hacer los próximos informes de derechos humanos sobre Colombia. Ellos están sumamente preocupados, porque a pesar de las recomendaciones que han hecho al gobierno colombiano, los asesinatos y las amenazas contra los líderes sociales continúan. Además, hay una preocupación por el papel que debe cumplir la Fiscalía y que no quiere hacer bien.

¿Cuál fue la principal preocupación que le expresó a la CIDH?

Hay una alerta generalizada en los territorios y esta tiene que ver con las iniciativas de ley que está presentando el gobierno de Duque en el Congreso y las cuales se contradicen con los acuerdos de paz. Por ejemplo, la modificación a la ley de víctimas y restitución de tierras, y el proyecto de ley que pretende criminalizar a los pequeños cultivadores de hoja de coca, marihuana y amapola. Igualmente, manifestamos nuestra preocupación por la criminalización de la protesta social y la violencia que puede desatarse ante las protestas en los territorios por la activación de las fumigaciones con glifosato. 

¿Cuáles son las principales conclusiones de sus encuentros con el Departamento de Estado y la CIDH?

Recomendaron solicitar al Gobierno unas mesas de diálogo directas con las diferentes plataformas de derechos humanos del país. Este Gobierno necesita reunirse, por ejemplo, con la mesa de garantías que es la interlocutora de los líderes sociales en cada una de las regiones. Igualmente, vamos a hacer acercamientos con la Embajada de los Estados Unidos en Colombia. De ese lado, las organizaciones y personalidades harán lo propio frente al homicidio de líderes sociales y la implementación del acuerdo de paz. Es que la paz de Colombia también es la de los Estados Unidos, dicen muchos ciudadanos de este país.

¿Qué decirle al Gobierno de Iván Duque tras su visita a los Estados Unidos?

Que cumpla con su palabra. La semana pasada el presidente Duque estuvo en Nueva York y retomó las palabras de Nelson Mandela para decir que Mandela era un hombre de paz que dio todo de sí para que hubiera cambios sociales en Suráfrica. No obstante, el discurso de Duque es contradictorio con lo que ocurre en Colombia: vía Congreso nos quieren quitar la autonomía de los territorios donde sobrevivimos y por reclamar nos matan. Invitó al presidente a darle continuidad a la implementación de los acuerdos, que es base fundamental de la construcción de una paz estable y duradera.

¿Por qué quieren asesinarlo?

Los líderes sociales que luchamos por la paz con justicia social y por la defensa del territorio nos convertimos en obstáculo de aquellos que han vivido históricamente de la guerra y que no quieren que los acuerdos de paz se implementen. O sea, el delito que cometemos los líderes sociales es defender la vida de todos los colombianos.


El líder social que pide auxilio ante el Congreso de Estados Unidos 

BY JUANITA RAMOS ON 10 OCTUBRE, 2018CRUCE, LATINOAMÉRICA


Desde el 2016 más de 300 líderes sociales han sido asesinados en Colombia. Aunque la cifra -que puede ser mayor- es alarmante, el Gobierno aún no reconoce la práctica sistemática de estos hechos.

La muerte de las personas que se juegan la vida en las zonas rurales de Colombia por la defensa de su territorio no pasa de cifras y noticias, por esto el documental “Nos están matando” lanzado este año, se convierte en una pieza histórica de este drama.

La película dura no más de 20 minutos y en ella se narran las historias de dos líderes que resisten a las amenazas desde los lugares más recónditos del país.

Héctor Marino Carabalí, proveniente del Cauca, es uno de los protagonistas del documental y uno de los líderes sociales más reconocidos en Colombia. Estuvo en Estados Unidos dando un grito de auxilio para que paren los asesinatos.

El Borde habló con él mientras daba una lección de lo que es Colombia en un conversatorio sobre “Nos están matando”, organizado por el Colombian Studies Group en Nueva York. Su llamado es que todos cooperemos para proteger los acuerdos de paz.

¿Cuáles son las conclusiones de este viaje por Washington y Nueva York?

Me parece que es un viaje importante porque fuimos al Congreso de Estados Unidos, hablamos con el Departamento de Estado y también con organizaciones sociales que están haciendo un trabajo muy importante acá en cuanto a denuncias a nivel internacional. Además conversamos con los colombianos sobre la importancia de la unión para hacer veeduría al Gobierno y exigir que se respete el acuerdo de paz.

¿Qué le dijeron en las reuniones en el Congreso y el Departamento de Estado?

Algunos congresistas dijeron que iban a escribir al Gobierno colombiano, a la Embajada de Colombia en Estados Unidos y a la Embajada estadounidense en Colombia. Cartas. Pero decir que van a solucionar, no. Hablaron de estar pendientes de los recursos destinados a la implementación del proceso de paz, y también de un aporte a la Fiscalía para modernizar los sistemas de investigación

¿Existe información sobre este tema en el exterior?

Muy poco porque lo que llega acá es la noticia por parte de los medios de desinformación y hay muy poco contexto. Charlas como esta permiten dar a conocer lo que realmente está pasando.

Héctor junto a los realizadores del documental y los organizadores del conversatorio. Cortesía: Colombian Studies Group

Usted decía que parece una dicotomía pedirle a Estados Unidos ayuda cuando, en ocasiones, este país promueve prácticas que son generadoras de violencia en Colombia

No podemos negar el interés que tienen los Estados Unidos en lo que tiene que ver con los tratados de Libre comercio y otros proyectos trasnacionales, si esto no es bien manejado pues genera guerra también.

¿Cuál es el papel de la empresa privada en estos asesinatos?

Uno dice que de una u otra forma la empresa privada tiene que ver mucho porque estamos hablando de un monopolio por la tierra, de un interés por proyectos de megaminería y quienes estamos ahí somos las comunidades étnicas que luchamos por la vida y la armonía territorial y eso, por supuesto, implica que para que ellos puedan llevar a cabo estos proyectos de mega desarrollo tienen que sacarnos del territorio

¿Cuál es la importancia de este documental?

Nos ha permitido que la gente conozca más a los líderes sociales, corriendo un riesgo también. Todo esto se trata de alertar al gobierno sobre su deber de proteger. Yo tengo un esquema de seguridad pero también hago parte de unas medidas cautelares que fueron determinadas para Marcha patriótica porque soy miembro. Nos eleva el nivel de seguridad pero lo que más nos protege es la exigencia que colombianos hagamos para cumplir los acuerdos de paz.


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