Todas las publicaciones
Abya Yala ACIN ACISC ACIT ACONC Acuerdo Final Afrocolombianos Afrofeministas Agencia Prensa Rural ALCALDE Alexander Escobar amazonia Amenazas America Latina ANZORC Arauca Arte para la paz Asamblea CONPI ASCAL-G Asesinatos ASISC ASOCATA ASTROZONACAL AUTORIDADES TRADICIONALES Bakatá Bogotá Boletín Informativo Buenaventura Caldono Caloto Campesinos Capítulo Étnico Caquetá Catatumbo Cauca Cenpaz CESAR CESE BILATERAL Chocó CLOC Via Campesina Coca Sagrada Cocaleros Colectivo Juvenil Tulpa Caldono COLOMBIA Comunicados CONAFRO Congreso de los Pueblos CONPAZ CONPI Consejo Comunitario Consulta Previa Córdoba Corinto COVID19 CRIC CSIVI CULTURA Cumbal Cumbre Agraria Defensa de la Madre Tierra Defensor de DDHH Delincuencia Informática Denuncias Derechos Humanos Descargas Diálogos de paz ELN Eva Golinger Eventos FARC FENSUAGRO FEU Formación FORO FOSPA Frente Amplio Fuerza Pública Genocidio Gobierno Nacional Grupo Pijao Guajira Guardia Cimarrona Guardia Indígena Huber Ballesteros Ibagué Implementación impunidad Incauca Informes Instancia Especial con Pueblos Étnicos Intancia Especial con Pueblos Etnicos Internacional Jóvenes Justicia y Paz Kankuamo KWESX KXAW La paz Si es Contigo Líderes Sociales Luz Mery Panche Chocue Majayura Makaguan Marcha Patriótica Marcha Patriótica Cauca Marcha por la Paz María Jesús Pinto Masacre del Nilo Medio Ambiente Medios de comunicación Meta MOEPP movilizacion Mujeres Indígenas por la Paz Mujeres Negras por la Paz Muralismo Muysca Chibcha Nariño NASAS Natagaima Naya Ni una menos Nilo No más Abusos Norte del Cauca ONIC Opinión Organiación Popular organización estudiantil p Paramilitarismo PARO NACIONAL PAZ Paz en Peligro PCN Pioyá Pital PNIS Política Agraria Presidente de la Republica Prisioneros Políticos Protesta Social Pueblo Embera Pueblo Inga Pueblo Korebaju Pueblo Misak Pueblo Murui Muina Pueblo Nasa Pueblo Nuevo Pueblo Pijao Pueblos Indígenas PUPSOC Putumayo Quibdó Re-victimización Reconciliación REDDHFIC Relato REMAP Renán Vega Revista Paz San Vicente del Caguán Somos Abya Yala Sucre Territorios interculturales TOLIMA Tomàs Gisbert Tulpa TUMACO Tumburao Unai Aranzandi Unión Patriótica UNIOS Valle del Cauca Videos Vigilia Por La Paz WAUNDEKO Wayúu Wiwa Zenú Zona Veredal ZRC ZVTN



"Y hoy es el día en que suelto la paloma torcaz, para que vuele llevando el olivo de mi pensamiento convertido en idea y sea conocido por todos los hombres que me han odiado y me odian deseándome la muerte."
Quintín Lame

Esta fratricida guerra  no se detiene de golpearnos, anoche fueron asesinados nuevamente dos de nuestros hermanos; JESÚS ORLANDO GRUESO OBREGÓN y JONATHAN CUNDUMI ANCHINO, en el Municipio de Guapi, Consejo Comunitario del Río Guagui, vereda La Soledad. Sus muertes se suman a la  de otros líderes y lideresas sociales que entran a aumentar las estadísticas de asesinatos a defensores de derechos después de la firma del Acuerdo de Paz entre el gobierno y las FARC.

Uno de los lideres asesinado JESÚS ORLANDO GRUESO OBREGÓN conocido en su región como Cujar, era uno de los líderes más connotado del Guapi y las cuencas de sus ríos, su hermano siendo candidato a la alcaldía para el periodo 2016-2019, fue detenido con falsas acusación y después dejado en libertad. Su familia has sido una ferviente defensora de los derechos humanos y del proceso de paz, ellos jugaron un papel de alta importancia en la campaña por el SÍ donde en Guapi hubo una victoria del SÍ un 98%.

Para el movimiento social y en especial el pueblo negro se pierde la vida de un gran luchador quien hacia parte del Movimiento Étnico y Popular de Pacifico – MOEPP, de CONAFRO, era uno de los responsables de la Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana COCCAM, y entre sus planes inmediatos estaba participar como representante de su comunidad a una curul de las Circunscripciones Especiales de Paz.

Como CENPAZ; veedores, impulsores, representantes, consultores e interlocutores de primer orden en la Instancia Especial de Alto Nivel con Pueblos Étnicos que creo los acuerdo de La Habana, alertamos sobre la urgencia de parar el genocidio contra los líderes sociales, populares y comunitarios en Colombia como garantía de construcción de paz  y llamamos a la comunidad internacional, a la CIDH para que haga seguimiento oportuno al Estado Colombiano sobre su  responsabilidad en estas vidas arrebatadas y a los garantes y acompañantes del proceso de implementación a pronunciarse enérgicamente y acompañarnos a exigir al Estado Colombiano a garantizar la vida y la pervivencia en paz y armonía en nuestros territorios.  A poco más de un año de firmamos los acuerdos de La Habana el mensaje de sangre con el que se está cegando la esperanza y el clamor de paz de los colombianos y colombianas pone en grave riesgo esta oportunidad histórica de salir de la oscura fuerza de la guerra.

También Convocamos al movimiento social y en especial a los pueblos y comunidades negras e indígenas a declarar estado de emergencia de derechos humanos y encontrarnos para dialogar sobre el futuro de nuestros pueblos y comunidades y del país. Plantear estrategias conjuntas que nos ayuden a salir de este profundo foso de sangre y muerte en el que estamos cayendo en el marco de la implementación de los acuerdos de paz, y en presencia del ciego, sordo y mudo estado colombiano.

Es hora de tomar medidas y no permitir que los violentos se sigan llevando las vidas de nuestros hermanos y hermanas uno a uno.

CONVOCAMOS A UNA CUMBRE DE PUEBLOS ÉTNICOS PARA LA DEFENSA DE LA VIDA Y LA PAZ.
¡Por nuestros muertos ni un minuto de silencio, nuestras vidas enteras en lucha!

#QuelaPazNoNosCuesteLaVida
#SinPueblosÉtnicosNoHayPaz
#PorLaPazNiUnPasoAtras







Recalling that the Havana dialogues between delegates from the National Government, led by President Juan Manuel Santos, and delegates from the Revolutionary Armed Forces of Colombia – People’s Army (FARC-EP), based on their mutual decision to bring the national armed conflict to an end, came about as the result of the exploratory meeting that took place in the capital of the Republic of Cuba between 23 February and 26 August 2012;

Considering that said exploratory dialogues resulted in a General Agreement to End the Armed Conflict and Build a Stable and Lasting Peace, signed on 26 August 2012 before national witnesses and before delegates from the Republic of Cuba and from the Kingdom of Norway, who also served as witnesses, and, since then, have accompanied the process as guarantor countries;
Emphasising the fact that the Bolivarian Republic of Venezuela and the Republic of Chile have been ready at all times to perform their proper duties as observer countries;

Recalling that in fulfilment of the agenda approved in the aforesaid Agreement, the Negotiation Table was established on 18 October 2012 in the city of Oslo, capital of the Kingdom of Norway, and activities have continued in the Cuban capital without interruption up to the act of signing the new Final Agreement;

Considering that, as a consequence of what was stated on 24 August of this year, the parties signed a Final Agreement to End the Armed Conflict and Build a Stable and Lasting Peace; that the people were consulted on the said agreement by means of a plebiscite accepted by the parties at the relevant time, on a date established for that purpose (2 October) and, by means of a ruling handed down by the Constitutional Court, which informed the country of the terms and conditions of the chosen path;

Recognising that in the ballot boxes NO prevailed over YES, although that does not mean a rejection of the right to peace or of fundamental rights;

Emphasising that the ruling itself of the Constitutional Court referred to above set out guidelines to be followed in the event that NO was the majority response in the plebiscite; the said ruling by the Court indicates that the President of the Republic retains the power to maintain public order "even by negotiating with illegal armed groups in order to achieve other peace agreements";

Asserting the decision of the parties to continue with the search for peace by first listening to those who expressed their reservations on the contents of the Final Agreement first signed, with
a desire to reach a new agreement with a greater consensus; that what was thereby achieved was an enrichment and amendment of the previous Agreement, taking into account the specific concerns, proposals, clarifications, and definitions put forward by a wide range of social groups and organisations, sectors of opinion and political movements and parties; that, after carefully examining with an open mind all the matters put forward by the interested parties for consideration by the negotiating parties, a large number of substantial changes and amendments were made to the old texts, converting the previous Peace Agreement into a new Final Agreement to End the Armed Conflict and Build a Stable and Lasting Peace;

Emphasising that the new Final Agreement signed on said date is the free manifestation of the wishes of the Colombian government and of the FARC-EP, after having responded to a number of initiatives by sectors of the people of Colombia, acting in good faith and with the full intention of fulfilling the agreement;

Bearing in mind that Article 22 of the Political Constitution of the Republic of Colombia establishes peace as a right and as a mandatory duty; that Article 95 states that the exercising of the rights and freedoms enshrined in the Constitution implies responsibilities, which include striving towards the achievement and maintenance of peace;  always and at every stage, have upheld the spirit and scope of the rules of the National Constitution, the principles of international law, international human rights law, international humanitarian law (its conventions and protocols), the stipulations of the Rome Statute (international criminal law), the decisions of the Inter-American Court of Human Rights concerning conflicts and conflict termination, and other resolutions of universally recognized jurisdictions and authoritative pronouncements relating to the subject matters agreed upon;

Emphasising that the rights and duties enshrined in the Charter are interpreted in accordance with international treaties on human rights ratified by Colombia and their enjoyment or exercise may not be subject to any limitation;

Recalling that Article 94 states that “the declaration of the rights and guarantees enshrined in the Constitution and in current international conventions must not be understood as the negation of others that, intrinsic to the human individual, are not expressly mentioned therein”;
Emphasising that peace has come to be universally described as a superior human right and as a prerequisite for the exercising of all other rights and duties incumbent upon individuals and
citizens;

Bearing in mind the fact that the new Final Agreement encompasses each and every one of the accords reached in developing the Agenda of the General Agreement signed in Havana in August 2012; and that in order to achieve that, the parties

Considering that the sum of the accords of which the new Final Agreement is composed, contributes to the fulfilment of fundamental rights, such as political, social, economic and cultural
rights; the rights of the victims of conflict to truth, justice and reparations, the rights of boys, girls

Emphasising that the new Final Agreement places special emphasis on the fundamental rights of women, of vulnerable social groups such as indigenous peoples, girls, boys and adolescents, communities of African descent and other ethnically differentiated groups; the fundamental rights of the small-scale farmers, both male and female, and the essential rights of persons with disabilities and of those displaced by the conflict; and the fundamental rights of the elderly and of the LGBTI community;

Emphasising that, further to what is underlined above,
but as values that must be applied and defended as a prerequisite for bringing about peace and economic and social progress for all peoples, and emphasising that tolerance consists of "harmony in difference";

Noticing that, in the opinion of the National Government, the transformations that must be achieved when implementing this Agreement must play a part in reversing the effects of the conflict and in changing the conditions that have led to the persistence of violence across the country; and, in the opinion of the FARC-EP, such transformations must contribute to resolving the historical causes of the conflict, such as the unresolved issue of land ownership and, in particular, the concentration thereof, the exclusion of the rural population, and the underdevelopment of rural communities, which especially affects women, girls and boys.

Appreciating and extolling the fact that the central pillar of peace is the promotion of the presence and the effective operation of the state throughout the country, especially throughout the many regions that are today afflicted by neglect, by the lack of an effective civil service and by the effects of the internal armed conflict itself; that it is an essential goal of national reconciliation to construct a new territorial-based welfare and development paradigm to the benefit of broad sectors of the population that have hitherto been the victims of exclusion and despair;

Acknowledging the right of society to comprehensive human security, with the participation of the civil authorities;

and adolescents, the right to freedom of faith and its free exercise; the fundamental right of individual and/or collective legal certainty and physical safety; and the fundamental right of each
individual and of society to non-recurrence of the tragedy of the internal armed conflict that this
Agreement proposes to finally end; the state, pursuant to Article 13 of the
Political Constitution of Colombia, must guarantee the various aspects of the right to equality and non-discrimination, which must tend towards bringing about conditions that allow the
effective protection of persons who are clearly in a position of weakness and the punishment of
abuses committed against them;

Emphasising that Colombia has signed International treaties and declarations that enshrine equality, non-discrimination against persons and tolerance as universal conduct, not only as principles,

Extolling and enshrining the justice that is to come inasmuch as it acknowledges essential fundamental rights for new and future generations, such as the right to protected land, the right to the conservation of the human species, the right to be aware of one’s origins and identity, the right to know the truth with regard to events occurring before one’s birth, the right to exemption from liability for acts committed by earlier generations, the right to the preservation of freedom of choice, and other rights, notwithstanding the rights of victims of any age or generation to truth, justice and reparations;

Having regard to the fact that the new vision of a Colombia at peace enables us to achieve a sustainable society that is united in diversity and that is based not only on consideration for human rights but on mutual tolerance, protection of the environment, respect for nature and its renewable and non-renewable resources and biodiversity;

Recalling that on June 23 this year, the delegations from the National Government and from the FARC-EP signed, in the Cuban capital, the agreements on the Bilateral and Definitive Ceasefire and Cessation of Hostilities and Laying down of Arms and Security Guarantees, in the presence of the President of the Councils of State and Ministers of the Republic of Cuba, the Secretary- General of the United Nations, the President of the United Nations General Assembly, the President of the UN Security Council, Norway’s Foreign Minister, the heads of state of the observer countries, heads of government of countries in the region, the United States Special Envoy and the European Union Special Representative; that such cessation of hostilities has been repeated from the date of the plebiscite of last 2 October;

Accepting that customary international legal standards will continue to govern issues relating to fundamental rights not mentioned in the new Final Agreement, including the imperative whereby “in those cases not provided for by current law, the individual will be safeguarded by humanitarian principles and the demands of the public conscience”;

Admitting that the new Final Agreement to End the Armed Conflict and Build a Stable and Lasting Peace must be endorsed in accordance with Item 6 of the Agenda in the General Agreement; that such endorsement takes place by means of systems for participation by citizens such as a plebiscite, legislative initiatives, consultation, open local government councils and others, or by public corporations elected by suffrage, whose members are responsible for exercising representation with a mandate such as the Congress of the Republic, departmental assemblies and municipal councils; that such endorsement is decided by the parties and must take place as indicated in the relevant rules or judgments;

We, the Government of the Republic of Colombia and the Revolutionary Armed Forces of Colombia - People’s Army, have agreed as follows:

Acknowledging all the foregoing and, in particular, the non-delegatable constitutional mandate that states that the President of the Republic, as head of state, head of government and supreme
administrative authority, is responsible for agreeing upon and endorsing peace accords;

To sign this Final Agreement to End the Armed Conflict and Build a Stable and Lasting Peace, with the substantial amendments that make it a new Agreement, the implementation of which will put a definitive end to an armed conflict that has lasted over fifty years, and which is recorded in writing below.

This Final Agreement to End the Armed Conflict and Build a Stable and Lasting Peace is signed by the National Government and the Revolutionary Armed Forces of Colombia – People’s Army (FARC-EP) as a Special Agreement pursuant to Article 3, common to the 1949 Geneva Conventions, as per its international standing.

The National Government and the Revolutionary Armed Forces of Colombia – People’s Army (FARC-EP) hereby sign seven originals, including the annexes thereto, one for each of the parties, one for each of the guarantor countries and one for each of the observer countries. The seventh original copy will be deposited, immediately after signature, with the Swiss Federal Council in Bern, or with such body as might replace it at a future date as repository of the Geneva Conventions. 




  LA PAZ SE CONSTRUYE DESDE LOS TERRITORIOS ¡Y VAMOS A DEFENDERLA! 



Comunidades campesinas, afrodescendientes, indígenas y populares organizadas en la Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana - COCCAM, El Movimiento Político y Social Marcha Patriótica, la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina – ANZORC, Federación Sindical Unitaria Agropecuaria – FENSUAGRO, la Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas - CONPI y la Coordinación Nacional de Organizaciones y Comunidades Afrodescendientes -  CONAFRO seguimos convencidos que la construcción de una paz estable y duradera sólo es posible por medio del diálogo y de la mano de las comunidades. Nuestro empeño y trabajo diario hoy se concentra en el proceso de implementación del “Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”, en el que vemos la posibilidad real de cambiar las condiciones que nos han llevado históricamente a la marginalidad, la pobreza extrema y la exclusión política.

La implementación de este acuerdo contempla el diseño de planes y programas de desarrollo con enfoque territorial que permitirán a 10 años condiciones más equitativas para el campo colombiano, la apertura democrática y la inclusión de los sectores históricamente excluidos por medio de la ejecución de las medidas del punto dos (2) “Participación política: apertura democrática para construir la paz”, las garantías otorgadas por el sistema integral de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición y la solución efectiva de la problemática social cocalera.

Sin embargo, las conquistas sociales y democráticas que se lograron en el Acuerdo están bajo amenaza permanente. Sectores de la clase dirigente se empeñan en atacar, dilatar y entorpecer el proceso de implementación, para imponer un plan de re-negociación en el congreso y anular el potencial transformador que contienen los Acuerdos.  

Lo anterior se constata en los incumplimientos constantes y la lentitud en el proceso de implementación normativa y territorial por parte de las instituciones y poderes del Estado (ejecutivo, legislativo y judicial), el gobierno nacional y algunos sectores políticos. Además, no existen avances significativos en las garantías de seguridad para las comunidades y los líderes sociales en los territorios; el gobierno nacional incumple los acuerdos de sustitución voluntaria de cultivos de uso ilícito e impone la erradicación violenta; y continúa la violación de los derechos humanos y los asesinatos de líderes sociales, especialmente por grupos paramilitares y miembros de la fuerza pública.

Por lo anterior,  anunciamos al país y convocamos a las comunidades campesinas, afrodescendientes, indígenas, urbanas, estudiantiles, a la juventud, a la comunidad LGTBI, a los sectores sociales, políticos y democráticos, y a todas nuestras organizaciones sociales y procesos organizativos a un PARO NACIONAL INDEFINIDO A PARTIR DEL 23 DE OCTUBRE DE 2017 para exigirle al Gobierno nacional y a los gobiernos departamentales:

  1. Implementación normativa y territorial del Acuerdo de Paz de La Habana
  2. Reclamar las reivindicaciones locales-territoriales y el cumplimiento de los acuerdos pactados anteriormente con los gobiernos locales y/o nacional
  3. Exigir las garantías de seguridad para el ejercicio de la política y la protesta social y seguridad para las comunidades rurales.

Adicionalmente, rechazamos y denunciamos ante la comunidad nacional e internacional los planes de señalamiento, estigmatización y falsos positivos judiciales que se adelanten por parte de las fuerzas militares y el Gobierno Nacional hacia las organizaciones que participaremos en el paro nacional, especialmente a la COCCAM.

Por último, queremos hacer énfasis en que el diálogo y la implementación decidida del Acuerdo de Paz, es el mejor camino para tramitar y solucionar lo expuesto anteriormente y evitar hechos lamentables como los que ocurrieron en Antioquia, Cauca, Meta, Arauca, Putumayo, Córdoba, Norte de Santander, Guaviare y las masacres de Tumaco en las últimas semanas.


De acuerdo a lo anterior, exigimos reactivar la Mesa Nacional Agropecuaria y Popular de  Interlocución y Acuerdo - MIA y conformar y/o retomar las Mesas de Interlocución y Acuerdo Departamentales, con el propósito de que estos sean los espacios para tramitar el Pliego de peticiones que será presentado al gobierno nacional y retomando la discusión del pliego presentado en el 2013.

Este Boletín informativo expone un balance resumido del proceso de implementación
legislativa del “Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una Paz
Estable y Duradera” desde la perspectiva de derechos de los pueblos Indígenas en Colombia

Coordinación Nacional de Líderes, Lideresas, organizaciones y comunidades de Pueblos Indígenas
CONPI JURIDICA Octubre de 2017 

Descarga el documento completo dando clic aquí:
 https://drive.google.com/file/d/0B1OyOMcqdByaSDA3SGkzYXNMUTQ/view?usp=sharing

No sé, a ciencia cierta si para Ausenia o para Ricardo del Pueblo Wayuu, o para Oscar o para Fidel del Pueblo de Los Pastos, o para Fredy o para Darío del Pueblo Awa, o para Julio o para Luz Mery del Pueblo Nasa, o para Luz Alba o para Orlando del Pueblo Pijao, el Acuerdo de Paz les toque, si sea para ellos una esperanza, y una decisión que transforme realmente sus condiciones de vida, si realmente represente para ellos el camino adecuado para el goce efectivo de su derecho a vivir dignamente. 

No sé, quizás en cambio piensen que los acuerdos son negociaciones entre actores que no los representan, que son decisiones que solo conciernen a concertaciones entre poderes que son ajenos y externos a su propia lucha. ¡Una lucha ya de cuantos siglos! 

No Sé, Quizás comprendan su alcance limitado, como paso desafiante en la historia, al mirar la sociedad colombiana la posibilidad de una negociación política como salida, en vez de creer que la única solución a la guerra es más bala. 

No Sé, Lo que sí sé, es que ellos al igual que muchos indígenas, negros, campesinos, mujeres, jóvenes, niñez, trabajadores, gitanas, estudiantes, son hoy quienes han padecido legados interminables de violencias. Violencias inscritas en las raíces del conflicto armado interno que ha vivido el País. 

No empezó de la nada una guerra cruda entre hermanos y hermanas. Quizás, por eso, han sido ellos los principales afectados de quienes sustrajeron violentamente sus tierras, de los que los desplazaron para podar su pudiente hacienda, abrir su pozo petrolero, sembrar su plantación de caña o extraer carbón. Fueron ellos los que tuvieron que escapar de la mano oscura que un día escucho sus voces de protesta. Fueron ellos los que un día tuvieron que olvidar su lengua, su dios y su conocimiento, pues fue la única opción para sobrevivir al poder del miedo que pone por encima a la forma y los objetos sobre la sustancia y los seres. Fueron ellos los que tuvieron que escapar de las minas, la fumigación y la mafia. Como también fueron ellos a los que obligaron a caminar descalzos entre aguas estancadas, tráfico contaminante mendigando al frente de instituciones inoperantes. 

Pero Sé también, que como militantes de la única fuerza que entrelaza toda diferencia, el amor; son ellos sabedores y practicantes de otros mundos posibles donde es el equilibrio entre la naturaleza y la humanidad, y la humanidad consigo misma, un solo andar. Sé que han sido ellos los que han luchado por proteger la semilla que asegura el alimento;, por proteger las aguas que aseguran la existencia, por proteger los conocimientos que escuchaban a las rocas, a la montaña, al río y a la tierra, como enseñaban la buena vida: por proteger las historias que enraízan a los pueblos a la Madre eterna; que enseñan hermandad y solidaridad en vez de la venganza, la subordinación y la competencia; sí que enseñan la limpieza, la sanación y el agradecimiento, en vez de la venganza, la subordinación y la competencia. Sí que enseñan la reciprocidad y la mutualidad en vez de la venganza, la subordinación y la competencia. Sí la venganza, la subordinación y la competencia, el principio de toda guerra. 

Palabras claves

Acuerdo de Paz, Acuerdo de la Habana o “Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una Paz Estable y Duradera”: ¡Llego la hora de la palabra! 

Con el propósito de poner fin a los ciclos históricos de violencia y sentar las bases de la paz, el Estado Colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP) acordaron, en sesiones interrumpidas de conversaciones durante cuatro años, la Agenda del Acuerdo General suscrita en Agosto de 2012, finalmente consolidada en el Acuerdo Final para la Terminación del conflicto y la construcción de una Paz Duradera y Estable, en Noviembre del año 2016. Durante estas negociaciones y diálogos entre el Estado Colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC-EP, se pactaron en Noviembre de 2016, seis (6) Acuerdos respecto de los temas que consideraron más relevantes para proponer una salida negociada y política a esta confrontación armada sostenida por más de 50 años: tierra, participación, fin del conflicto, sustitución de cultivos de uso ilícito, sistema integral de víctimas, verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición, así como mecanismos de implementación, verificación y seguimiento del Acuerdo, ESTOS FUERON ALGUNOS.

Capitulo Étnico: Se refiere al conjunto de disposiciones, consideraciones y salvaguardas, construidas entre distintos líderes y lideresas de organizaciones, comunidades y delegados de los pueblos indígenas y negritudes en Colombia, que participaron en el último ciclo de conversaciones del Acuerdo Final en la Habana (Cuba), a partir del cual se incluyeron Acuerdos respecto de los derechos de los pueblos étnicos en el numeral 6.2. De este.

Descarga el documento completo dando clic aquí: https://drive.google.com/file/d/0B1OyOMcqdByaSDA3SGkzYXNMUTQ/view?usp=sharing


Luz Mery Panche Chocue de la Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas - CONPI y de la Coordinación Étnica Nacional de Paz CENPAZ participa en Foro Andino Amazónico de Desarrollo Rural en Bolivia 

El Foro Andino Amazónico de Desarrollo Rural fue creado por un grupo de instituciones y organizaciones nacionales y regionales con experiencia en desarrollo rural, que desde agosto de 2011 se aliaron de manera estratégica para constituir la “Plataforma de instituciones dinamizadoras del Foro Andino Amazónico de Desarrollo Rural” (FAADR), como espacio de encuentro de actores diversos que trabajan la temática rural. Son 4 los temas principales que se analizan y debaten desde los distintos espacios del Foro: 1. Modelos de desarrollo; 2. Economía Campesina Indígena; 3. Tierra, Territorio y Recursos Naturales y 4. Estado y Democracia. La difusión de investigaciones y publicaciones; la realización de espacios y eventos de debate como seminarios, conversatorios, simposios; el intercambio de experiencias de los actores involucrados; la realización de ferias agroecológicas y la formulación de propuestas que impacten en las políticas relacionadas con el mundo rural, son acciones que se impulsan desde el FAADR, buscando a través de estas acciones profundizar, difundir y poner en agenda y debate público las diferentes temáticas que hacen al desarrollo rural, especialmente en la región andino amazónica. 


Luz Mery Panche Chocue es  Delegada de la Coordinación Étnica Nacional de Paz CENPAZ, como integrante de la Instancia Especial de Alto Nivel con Pueblos Étnicos, según el Capítulo Étnico del Punto 6.2 del Acuerdo Final de Paz, y vocera de la Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas de Colombia – CONPI. Ingeniera Agrónoma (Universidad Nacional de Colombia) con experiencia en investigación, soberanía alimentaria y genética con comunidades amazónicas. Además, se ha especializado en la defensa de los derechos humanos, derecho internacional humanitario y atención a víctimas del conflicto armado, justicia transicional y afines. En su trabajo junto a comunidades indígenas, campesinas, afrodescendientes y víctimas del conflicto armado, ha adquirido una gran experiencia en la interlocución entre instituciones, comunidades y organizaciones sociales para avanzar en la construcción de estrategias que garanticen el cumplimiento progresivo de sus derechos fundamentales.


Entre el 19 y 24 de septiembre de 2017 nos reunimos de forma autónoma los Pueblos Indígenas, Negro, Afrocolombiano, Palenquero, Raizal y Rrom de Colombia con el fin de incorporar el enfoque étnico en el Plan Marco de Implementación –PMI- en concordancia con el Capítulo Étnico del Acuerdo Final. Este espacio de trabajo nace de la exigencia de los pueblos étnicos de ejercer su derecho de participar activa y efectivamente en el proceso de implementación, a través de la ruta concertada el pasado miércoles 13 de septiembre de 2017 entre la Comisión de Seguimiento, Verificación e Impulso a la Implementación – CSIVI- y la Instancia Especial de Alto Nivel con Pueblos Étnicos ampliada –IEANPE-, de acuerdo con lo establecido en el Capítulo Étnico Punto 6.2, literal f y el Comunicado conjunto # 13 de la CSIVI que dice “Se creará una Instancia Especial de Alto nivel con Pueblos Étnicos para el seguimiento de la implementación de los acuerdos, que se acordará entre el Gobierno Nacional, las FARC-EP y las organizaciones representativas de los Pueblos Étnicos. 

La instancia tendrá las funciones de actuar como consultora, representante e interlocutora de primer orden de la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo Final (CSIVI).” Los Pueblos Étnicos hemos cumplido con lo pactado en la ruta del pasado 13 de septiembre con la CSIVI, pese a lo anterior el gobierno nacional no ha mostrado voluntad política que permita incorporar el enfoque étnico en el PMI. A esto se suma que, durante el proceso de implementación, se ha desconocido a los Pueblos Étnicos en el proceso del FAST TRACK, se limita la participación de las comunidades en las Circunscripciones Especiales Territoriales de Paz – CETP-, con la no concertación de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial –PDET-; además de la MALA FÉ demostrada en la erradicación unilateral de los cultivos de uso ilícito violando el punto 4 de los acuerdos. A razón de ello, quedan nuevamente nuestros territorios masacrados por la fuerza pública como sucedió el 05 de octubre de 2017 en las Veredas Tandil, Brisas, Puerto Rico y el Divorcio del Corregimiento Llorente, Tumaco, Departamento de Nariño. 

Hecho que le repudiamos al gobierno y lamentamos con la comunidad. Reiteramos que como Pueblos Étnicos cumplimos con lo pactado y ante la falta de respeto del gobierno colombiano que violenta nuestros derechos constitucionales y el bloque de constitucionalidad como el Convenio 169 de la OIT, determinamos que este espacio técnico no tiene capacidad de resolver la situación antes expuesta por parte del gobierno, en este sentido, convocamos a sesión permanente de CSIVI en pleno. Asimismo, el acompañamiento de los países garantes, Naciones Unidas y del Ministerio Público. A nuestros territorios, pueblos, comunidades, líderes y lideresas, les convocamos a estar alerta a la movilización y a todas aquellas maneras de manifestarnos para exigir la implementación del Acuerdo Final de Paz con la incorporación real y efectiva de los Pueblos Étnicos de Colombia, asimismo, a todos los colombianos que quieren una Paz estable y duradera. Cuenten con nosotros para construir paz estable, duradera y completa. 

INSTANCIA ESPECIAL DE ALTO NIVEL CON PUEBLOS ÉTNICOS AMPLIADA 
Bogotá, 06 de octubre de 2017. 

¡EL PUEBLO NO SE RINDE CARAJO!

instanciapueblosetnicos@gmail.com 

La Coordinación Étnica Nacional de Paz, emitió este 6 de Octubre un comunicado en el que rechaza rotundamente el Asesinato de 9 Campesinos a manos de la fuerza pública, en cabeza de la policía antinacóticos.

la Coordinación CENPAZ, recalca que la solución al problema de las drogas ilicitas no puede ser el asesinato a los campesinos y exige al Gobierno Colombiano a cumplir con el Acuerdo de Paz Pactado en la Habana Cuba y a parar con la erradicación unilateral Forzada.

A continuación El Comunicado:




MKRdezign

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con la tecnología de Blogger.
Javascript DisablePlease Enable Javascript To See All Widget